El barítono Ludovic Tézier obtiene el Premio Bastianini 2026

El barítono francés Ludovic Tézier ha sido distinguido con el Premio Bastianini 2026, galardón bienal concedido por la Associazione Internazionale Culturale Musicale “Ettore Bastianini” a destacados intérpretes de la cuerda de barítono. La entrega tendrá lugar el próximo 26 de septiembre en el foyer del Teatro dei Rinnovati de Siena, ciudad natal de Bastianini, dentro de la segunda edición del festival Viva Bastianini!, que se celebrará entre el 18 de septiembre y el 14 de octubre.
El jurado ha querido reconocer la trayectoria internacional de Tézier y, especialmente, su vinculación con el gran repertorio italiano. La motivación destaca su autoridad en los grandes papeles baritonales, así como la atención concedida a la palabra y al fraseo, el legato, la nobleza de la línea de canto y la elegancia expresiva, cualidades que establecen un vínculo ideal con el legado artístico de Ettore Bastianini.
Nacido en Marsella en 1968, Tézier es desde hace años uno de los barítonos más destacados de la escena internacional y un intérprete especialmente reconocido del repertorio verdiano. Su carrera le ha llevado regularmente a teatros como la Ópera de París, la Staatsoper de Viena, la Scala de Milán, el Metropolitan de Nueva York, la Bayerische Staatsoper de Múnich y el Covent Garden londinense, así como a los principales teatros de ópera y auditorios de nuestro país.
Instituido en 2017, el Premio Bastianini cuenta con un breve pero significativo palmarés. Antes que Tézier lo han recibido Simone Piazzola, Nicola Alaimo, Luca Salsi, Dmitri Hvorostovsky —a título póstumo— y, en 2024, el barítono mongol Amartuvshin Enkhbat. El galardón consiste en una obra del orfebre y escultor veronés Alberto Zucchetta.
La ceremonia del día 26 incluirá asimismo una intervención del musicólogo Piero Mioli y diversos homenajes a Bastianini. Tézier participará mediante conexión telemática, con un breve encuentro y una entrevista. El lugar elegido posee además una especial significación histórica: fue precisamente en el Teatro dei Rinnovati donde, el 17 de enero de 1952, Bastianini, que había iniciado su carrera como bajo, debutó como barítono interpretando a Giorgio Germont en La traviata.


