Enrique Casals, presentación en sociedad por Jan Vogler y Josep Caballé-Domenech

LALO / CASALS:
Conciertos para violonchelo y orquesta. Jan Vogler, violonchelo. Moritzburg Festival Orchestra. Director: Josep Caballé Domenech. SONY (1 CD)
La historia comenzó en el verano de 1988, cuando Jan Vogler participó por primera vez en el Festival de Marlboro. Entonces le causaron una profunda impresión las grabaciones realizadas por Pablo Casals con su orquesta. Años después sería uno de los fundadores del festival de Moritzburg, una localidad muy cercana a Dresde, que tiene también una orquesta propia formada por jóvenes de todo el mundo de la que es director musical Josep Caballé Domenech. Este le presentó una copia del manuscrito del Concierto para violonchelo de Enrique Casals, hermano menor de Pablo, compuesto en 1946 en su casa de verano en Vendrell y estrenado en Barcelona con su hija Pilar como solista. Tal fue el interés que despertó en ambos que decidieron salvarlo para la posteridad con esta grabación realizada en los estudios de la Lukaskirche de Dresde.
Se trata de una primicia que amplía nuestra visión de la música española en aquellos tiempos oscuros, de la primera grabación de una obra cuyo estilo fue descrito por su propio autor como “romántico serio”. Situar en 1945 el año cero de la música moderna, como se hace a veces, no impide ver la fuerza que el romanticismo mantenía en la obra de muchos compositores. En el Concierto asistimos a cada momento a la capacidad de Casals para dar vida a las melodías, para sostener un lirismo sin aristas y para aglutinar la influencia del pasado y una resonancia catalana particularmente patente en el movimiento final en tempo di sardana.
Y la compañía de Lalo es ideal, pues la obra de Casals se sitúa en la estela de la del francés. Se complementan y avanzan de forma paralela. Por todo ello y por las interpretaciones plenas de arrojo de Vogler, Caballé Domenech y su orquesta de jóvenes, tan cálidas como cargadas de matices, estamos ante una de esas novedades llamadas a no pasar inadvertidas.
Asier Vallejo Ugarte


