Antonio Salieri (1750-1825)

Mucho le ha costado a Antonio Salieri (1750-1825) librarse de los lastres que durante dos siglos han condenado a la marginalidad su figura y su obra. La insostenible comparación con el genio de Mozart —de cuya muerte le responsabilizó una leyenda negra infundada y persistente— oscureció durante tiempo el legado de un compositor que participó del movimiento de renovación del lenguaje operístico de su tiempo desde una perspectiva claramente europeísta, como demostraron los éxitos cosechados en vida y como viene demostrando la paulatina recuperación de sus títulos para la escena.
En el 200º aniversario de la muerte de Salieri, Ernesto Monsalve explora la biografía y los rasgos caracteriales de una personalidad compleja (verdadero espejo de una época de transición), mientras que Pablo del Pozo se centra en su riquísima producción operística. Timo Jouko Herrmann y Costantino Catena analizan otros dos apartados de su catálogo, quizá menores pero no por ello menos significativos: la música sacra y la instrumental. ¶
[Imagen: Antonio Salieri, óleo de Joseph Willibrord Mähler, 1815. Gesellschaft der Musikfreunde, Viena.]
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Este dosier se compone de los siguientes artículos:
– Antonio Salieri, el hombre que no mató a Mozart. Por Ernesto Monsalve LEER
– Las óperas de Salieri. Por Pablo del Pozo LEER
– “Para Dios y para mi emperador”. La música sacra de Antonio Salieri. Por Timo Jouko Herrmann LEER
– Un excursus sobre la música instrumental de Salieri. Por Costantino Catena LEER
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[Dosier publicado en el nº 419 de SCHERZO, de julio-agosto de 2025]


