CÓRDOBA / Ensemble Kuraia: analítica interpretación

CÓRDOBA / Ensemble Kuraia: analítica interpretación

Córdoba. Conservatorio Superior de Música. 20-III-2021. XXIII Festival de Música Contemporánea de Córdoba. Ensemble Kuraia. Director: Andrea Cazzaniga. Obras de Juan de Dios García Aguilera, Gérard Grisey, María Eugenia Luc, Gabriele Manca y Sebastián Mariné.

Todavía se mantiene en el recuerdo, por la gran calidad de su resultado artístico, la actuación del Ensemble Kuraia en la vigésimo primera edición de Festival de Música Contemporánea de Córdoba, con un programa en homenaje a Mauricio Kagel. Por este motivo los aficionados cordobeses esperaban con gran interés el regreso del conjunto vasco, dirigido en esta ocasión por Andrea Cazzaniga, un músico dotado de gran sensibilidad, compromiso artístico, técnica y capacidad de liderazgo.

Antes que nada, conviene subrayar la forma de interpretar de este experimentado ensemble, cuyas ejecuciones son el resultado de un profundo análisis del sentido estético de cada obra, pensando en su proyección al espectador y guardando al mismo tiempo una gran fidelidad al pensamiento del compositor. Se intuye en el modo de trabajar del Kuraia un vivo debate en la toma de decisiones estéticas, cuya última palabra está conferida, por supuesto, a su director.

Todo ello se pudo percibir ya en Agraït, un quinteto para flauta, clarinete, violín, violonchelo y piano del compositor granadino Sebastián Mariné, con el que se aproxima a una especie de expresivo minimalismo en cada elemento sonoro, dejando una particular sensación contrapuntística global, interrumpida únicamente por la intervención melopeica del clarinete antes del lírico diálogo entre los dos instrumentos de cuerda que viene a derivar en un sereno final. Le siguió una interpretación de absoluta referencia de Eta hostoz hosto (Y pétalo a pétalo) de María Eugenia Luc, escrita para la misma formación instrumental, con la que esta creadora argentina, fundadora y directora artística de Ensemble Kuraia, realiza un sustancial homenaje a la poética del cantautor donostiarra Mikel Laboa.

Por su parte, en el cuarteto para flauta, clarinete y violín y violonchelo Poisson soluble, del italiano Gabriele Manca, cada instrumento parece intentar imponer su expresividad al resto. La inspiración surrealista de la pieza permite elaborar al autor un juego entre sueño y realidad.

En la parte final del concierto, los Kuraia interpretaron dos obras;  A vista de pájaro (sur l’Arc-en-ciel de Ligeti) de Juan de Dios García Aguilera, inspirada en la curiosa perspectiva pictórica que desde el cielo tiene el pintor valenciano Juan Genovés, efecto acentuado por el impacto que le causó al autor el carácter impresionista del Estudio nº 5 para piano de Ligeti, cuya elegante ‘etereidad’ impregna este ejercicio de música sobre música de este compositor madrileño afincado en Córdoba; y, por último, la pieza Talea de Gérard Grisey, figura totémica de la música espectral, en la que busca, según sus propias palabras, ‘expresar dos aspectos o, más precisamente, dos ángulos auditivos de un solo fenómeno’ en su constante búsqueda de la descomposición tímbrica.

Como respuesta a la muy positiva reacción del público, el Kuraia interpretó con cadencioso y elegante desenfado Bilbao Song, canción perteneciente al musical Happy End de Kurt Weill, que sirvió para reorientar con estimulantes efectos emocionales las anteriores experiencias musicales propiciadas por el denso programa.

Terminaba así el Festival de Música Contemporánea de Córdoba, que en esta edición ha contado con sólo cinco eventos, la mitad de los que en él son habituales, hecho que ha sido suplido por un contenido artístico lleno de interés.