Celibidache: el mito sigue vivo

HAYDN / CHAIKOVSKI:
Sinfonía n° 102 Hob. I:102. Sinfonía n° 6, op. 74. Radio-Sinfonieorchester Stuttgart. Director: Sergiu Celibidache. SWR (1 CD)
Afortunadamente para los amantes de la música, pese a su aversión a los estudios de grabación, tenemos suficientes registros para conocer y preservar el arte de Celibidache como uno de los grandes maestros de la dirección orquestal del siglo XX. De su relación con la Sinfónica de la Radio de Stuttgart (una de las más estrechas y duraderas que mantuvo en su larga carrera) da testimonio este concierto grabado en septiembre de 1959 desde la Villa Berg de la ciudad alemana, al que da inicio un Haydn que respira el oxígeno y la tensión habituales de sus interpretaciones, dotado de cierta épica en el Adagio y de un caudal generoso en los movimientos extremos. Amplio, suntuoso, noble y, a su manera, transparente. Muy alejado del Haydn que se hace hoy, pero con una enorme capacidad de penetración en la música.
De Chaikovski ofrece una Sexta casi turbadora de tan intensa. No iguala el milagro que obró con la Filarmónica de Múnich muchos años después, en 1992, pero el camino está firmemente trazado. Desde un movimiento inicial majestuoso, solemne y vibrante (el clímax es abrumador) hasta un Finale que presenta como una fatalidad inexorable y deja a su paso una estela de desolación, la mirada de Celibidache atiende al mínimo detalle de cada frase y, como resultado, de la composición entera. Es como si contuviera en su interior una auténtica teoría de la vida. Y la orquesta de Stuttgart parece traspasar sus propios límites, pues en términos puramente sonoros las hay superiores, pero la cuerda grave nunca pierde presencia y el Allegro molto vivace finaliza con una considerable fuerza. No se trata de recomendar esta Sexta como primera opción (Bernstein y Mravinski, como directores históricos, tienen también mucho que decir) sino de recordar que con Celibidache el olvido nunca es la respuesta: el mito sigue vivo.
Asier Vallejo Ugarte


