BOGOTÁ / Teatralidad sacra en la ‘Pasión según San Mateo’ de Bach

Bogotá. Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. 16-VIII-2026. Raphael Höhn, tenor. Stephan MacLeod y Tobias Berndt (barítonos). Julieth Lozano (soprano). Andrea Niño (mezzosoprano). Verónica Sierraalta Jara, clavecín. Coro Nacional de Colombia. Directora del coro: Diana Carolina Cifuentes Sánchez. Coral Infantil ¡Canta, Bogotá Canta! Directora de la coral: María Teresa Guillén. Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia. Director musical: Roger Díaz-Cajamarca. Johann Sebastian Bach: La Pasión según San Mateo, BWV 244.
En la programación anual del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, se anunciaba la interpretación de La Pasión según San Mateo, BWV 244 de Johann Sebastian Bach. Ante esta noticia se intuía una edición de carácter romántico o posromántico con una vigorosa orquesta, un coro numeroso y, sobre todo, una versión muy lenta, densa y de sonido voluminoso. Sin embargo, sucedió lo contrario: Roger Díaz-Cajamarca llevó a cabo una versión ágil, más cercana a lo teatral y lo dramático frente al tradicional enfoque religioso y espiritual.
Esta visión dramática no es un apunte de carácter negativo, sino una particular perspectiva del maestro Díaz-Cajamarca, quien ubicó las voces del Evangelista, Jesús, Judas Iscariote y las solistas femeninas en primer plano, mientras las voces de los personajes secundarios corrieron a cargo de miembros solistas del Coro Nacional de Colombia, junto a sus compañeros al fondo del escenario. Este planteamiento hizo recordar los dramas griegos con el juego del Corifeo, los semicoros y los personajes del drama, lo que hizo más ágil la narración musical de esta extensa partitura sacra.
Si bien el montaje del maestro estuvo más cercano al auto sacramental, la versión musical tuvo elementos historicistas como la presencia de la viola da gamba, el órgano portátil o el cémbalo. La batuta del director también expresó la línea melódica con dinamismo; no se percibió lentitud, aunque no se llegó a los ritmos acelerados de las interpretaciones de los grupos barrocos de hoy.
El Coro Nacional de Colombia estuvo a la altura, sin decaer en ningún momento su entusiasmo como tampoco la afinación y volumen sonoro. Cabe destacar a los solistas de este conjunto vocal que actuaron en los roles secundarios de la Pasión, en especial la voz de Óscar Aristizábal como Pedro. También Santiago Sánchez, quien interpretó a Poncio Pilato, sin dejar de lado a Julián Usamá como Sumo Sacerdote. En cuanto a las voces femeninas, Sonia Mesa destacó en el doble papel de las criadas y de la Mujer de Pilato.
El bajo-barítono suizo Stephan MacLeod, que cantó el papel de Jesús, realizó una buena interpretación con variadas entonaciones dramáticas en los recitativos. También interpretó dos arias en la segunda parte: Komm süβes Kreuz (Ven dulce cruz) y Mache dich, mein Herze, rein (Purifícate corazón mío). En esta última, el cantante se sintió inspirado y transmitió todo el mensaje evangélico de las palabras de Picander, el libretista de la obra.
El tenor suizo Raphael Höhn interpretó el largo papel del Evangelista. Este intérprete, ganador del premio Bach, también despuntó en las arias. Otro helvético, Tobías Berndt se encargó del papel de Judas Iscariote, con una tesitura más de barítono lírico. Además de los recitativos, cantó con dramatismo el aria Gerne will ich mich bequemen (Llevaría con gusto su cruz).
En cuanto a las solistas femeninas, la soprano Julieth Lozano fue una intérprete lírica, con colorido en su voz y capacidad de transmisión de las emociones del texto. El aria Blute nur, du liebes Herz! (¡Corazón amado sangra!) la realizó con delicadeza. En el fragmento Aus Liebe will, mein Heiland sterben (Por Amor desea morir mi Salvador), transmitió muy bien la tristeza de este momento de la obra.
La cantante colombiana Andrea Niño se encargó de los recitativos y las arias de mezzoprano o contralto. Su voz transmitió gran energía a los momentos musicales de la partitura. Desde la primera intervención Buβ und Reu (Aflicción y arrepentimiento) desarrolló la línea musical con firmeza y claridad. Lo mismo ocurrió en el inicio de la segunda parte, en su solo Ach, nun ist mein Jesus hin! (¡Ah, mi buen Jesús ya no está aquí!)
Esta interpretación de la Pasión según San Mateo tuvo una gran calidad musical, donde la teatralidad estuvo presente frente a la vertiente sacra. Aún así, la composición de Bach permitió consolar los corazones de la audiencia, ya que antes de iniciar el concierto se hizo un minuto de silencio por las víctimas del terremoto acaecido el pasado 10 de agosto en Colombia. Este evento natural afecto un tercio del territorio nacional y ha generado una gran conmoción por la destrucción en la zona del Pacífico y del Eje Cafetero. Este triste acontecimiento también ha brindado la oportunidad para mostrar la capacidad de solidaridad de todo el país.
Ricardo Visbal Sierra
Fotografías: Juan David y Caterine Alvarado Barragán del Coro Nacional de Colombia.


