BOGOTÁ / El esplendor sonoro de Los Afectos Diversos

BOGOTÁ / El esplendor sonoro de Los Afectos Diversos

Bogotá. Templo de San Agustín. 28-IX-2019. Los Afectos Diversos. Ministriles de la Nueva Granada. Director: Nacho Rodríguez. Obras de Bermúdez, Blasco, Cascante, De Herrera, Fernandes, Franco, Lienas, Padilla, Salazar, Tavares.Bogotá. Iglesia de San Ignacio. 29-IX-2019. Los Afectos Diversos (Armelle Morvan, Julieta Viñas, sopranos; Jorge Enrique García, alto; Fran Braojos, César Polo, Nacho Rodríguez, tenores; Alesander Pérez, bajo). Director: Nacho Rodríguez. Obras de Cardoso, Duarte Lobo y Victoria.

Nacho Rodríguez, director del grupo Los Afectos Diversos, realizó un viaje musical por la música del Renacimiento y de los creadores coloniales americanos en los dos conciertos que brindó en el VIII Festival Internacional de Música Sacra en Bogotá. En cada uno de ellos, el maestro expuso un motivo conductor que permitió una unidad temática sólida, lo cual hizo una coherente exposición en las piezas escogidas para cada recital. De este modo, en el Templo de San Agustín la selección partió del encuentro melódico del Viejo y el Nuevo Mundo, mientras que, en la iglesia de San Ignacio, el sentido de la vida efímera y pasajera llegó a lo más íntimo de las almas de los asistentes.

En el recital en el Templo de San Agustín, el programa se tituló Un viaje musical al Nuevo Reino de Granada. En este concierto, el director se dirigió con simpatía al público y explicó la intención de su concierto y por medio de un recorrido imaginario de los barcos que partían de los puertos de España hacia las costas americanas con diversas escalas, llegan finalmente a Santafé de Bogotá en el Nuevo Reino de Granada, la Colombia de hoy. Este modo de presentar el repertorio hizo que el auditorio estuviese atento al relato de la historia como también de los fragmentos elegidos. Una gran estrategia didáctica para introducir a los oyentes a un periodo no tan popular como el Romanticismo, pero de gran dimensión sonora.

El juego de matices y colores que logró el maestro Rodríguez durante la presentación hizo que las polifonías como las obras acompañadas con instrumentos de época, como el arpa de dos órdenes interpretada por Laura Puerto. Esta peculiaridad hizo que tuviesen una precisa individualidad sonora, lo cual es muy difícil encontrar en conjuntos vocales porque la mayoría de las veces se busca la perfección del sonido, por ello no ponen atención al significado de las palabras. En este sentido, el director de Los Afectos Diversos hace una cuidadosa diferencia entre la música de carácter sacro de los oficios religiosos, como la más popular de los villancicos.

La introducción del concierto fue llamativa por la sonoridad del Deus in adiutorium de José Gutiérrez de Padilla. Esta pieza estuvo acompañada por los sacabuches y la tiorba del grupo colombiano Ministriles de la Nueva Granada. El juego entre el sonido del metal y de las voces fue brillante, vibrante y muy llamativa. Después de esta salmodia, empezó el recorrido musical por algunas de las capillas musicales españolas y del Nuevo Mundo, por ello, el viaje empezó en Las Palmas de Gran Canaria con obras de Manuel de Tavares, la primera de ellas, Parce mihi procedente del libro de Job, con tintes dramáticos de la santa paciencia del personaje bíblico que exclama: “Me consumo. No viviré eternamente”. La segunda, Tota Pulchra, interpretada con sentido festivo por ser un himno a la Virgen.

El interludio No sé si topo de José de Cascante, compositor de la Catedral de Bogotá del siglo XVII y un personaje fundamental en la historia de la música de Colombia. Los Ministriles de Nueva Granada realizaron una entretenida versión muy rítmica y con sonoridad alegre. Otras piezas llamativas del viaje por diversas capillas coloniales del Nuevo Mundo, se destacan Dios itlazo nantzineAmada madre de Dios– de Hernando Franco de los archivos musicales México, esta pieza se destaca porque está en lengua náhuatl. También de la Nueva España eligieron obras de la ciudad de Puebla de los Ángeles. De Guatemala interpretaron con gracia Un relox á visto y ¡Ah de abajo! de Gaspar Fernandes.

Las últimas piezas elegidas fueron villancicos del compositor quiteño Manuel Blasco, en donde se destacó La chacona me piden, obra polifónica con gran energía y, sobre todo, con alegre ritmo que los miembros de Los Afectos Diversos manejaron a la perfección. A modo conclusivo, un recordatorio de la brevedad de la vida con Te lucis ante terminum de Juan de Lienas, himno que marca el final de la jornada, del camino de la vida. En este caso, del intenso viaje por la música colonial que brindó la agrupación dirigida por el maestro que con una gran habilidad realizó un concierto lleno de matices, logrando cautivar a la audiencia por su capacidad de relatar una historia imaginaria por medio de las piezas seleccionadas del programa.

El segundo concierto se realizó en la Iglesia de San Ignacio de la Compañía de Jesús. El tema central de este recital tuvo como centro la finitud de la vida con obras dedicadas a la trascendencia y a la vida eterna. La partitura central fue el Officium Defunctorum de Tomás Luis de Victoria, compositor del Siglo de Oro y con carácter místico, sin embargo, el director Nacho Rodríguez observa que “también el músico tenía una conciencia terrenal, no sólo de carácter espiritual y ello se percibe en la partitura”. Además, de la famosa partitura de carácter religioso del compositor español, el grupo interpretó polifonías de Manuel Cardoso y Duarte Lobo, todas relacionadas con los ritos cristianos, en este caso, de la tradición católica de la partida de este mundo terrenal.

Los Afectos Diversos realizaron una versión de la célebre obra de Victoria a partir de un sonido más cálido, más humano, lleno de humanidad, con diversos matices sonoros en la polifonía a partir del texto latino, donde enfatizaban las palabras de cada una de las secciones de la composición. Los miembros de esta agrupación lograron unir el sentido místico de la obra con el dramatismo de la muerte y en especial, la percepción de la esperanza de una vida ultraterrena.

En la primera sección, Taedet animam meam vitae meae, donde el texto narra el hastío de la vida del ser humano, lograron plasmar con una trabajada elaboración armónica la visión del cansancio de este mundo terrenal del alma. Llamativa también fue la parte del Requiem, en donde el director Nacho Rodríguez entonó el canto llano, mientras las voces hacían la polifonía. En este apartado lograron hacer una contrastante intervención entre los dos tipos de cantos religiosos, en donde no hubo ningún atisbo de monotonía, sino lo contrario, lograron una plasticidad sonora.

La precisión en el desarrollo de la polifonía, los sonidos contrastantes, la calidad de los intérpretes, la visión terrenal como mística de la edición del Officium Defunctorum permitió un recogimiento espiritual de los asistentes. Asimismo, la excelente interpretación del grupo que logró destacar las entretejidas líneas de la estructura armónica de la obra de Victoria por medio de un sonido lleno de esplendor, todo ello, a partir de una cuidadosa y meticulosa dirección.

Los dos conciertos de música religiosa de la agrupación permitieron al público bogotano viajar por la línea del tiempo y llegar al Renacimiento como al primer periodo Barroco, con una sólida versión historicista, con una fluida edición musical de gran calidad sonora. Los Afectos Diversos hicieron una maravillosa travesía de la historia musical de España y del Nuevo Mundo tuvo con una cuidada edición del engranaje armónico de las obras seleccionadas del repertorio polifónico.