BERLÍN / Anodino ‘Robinson Crusoe’ de Offenbach

Berlín. Komische Oper. 22-XII-2024. Agustín Gomez, Miriam Kutrowatz, Tom Erik Lie, Karolina Gumos, Sarah Defrise, Andrew Dickinson, Virginie Verrez, Christoph Späth, Andreja Schneider. Director musical: Adrien Perruchon. Director de escena: Felix Seiler. Offenbach: Robinson Crusoé
La Komische Oper de Berlín mantiene la tradición de ofrecer cada Navidad una opereta poco conocida en una versión abreviada y en formato semiescénico. Este año, el escenario del Schillertheater acogió Robinson Crusoé, la ópera cómica de Jacques Offenbach, estrenada en 1867 en la Opéra-Comique de París. La producción, dirigida escénicamente por Felix Seiler, redujo la extensión original de cuatro horas a tan solo 90 minutos, incorporando a una narradora: Jacqueline, la supuesta hermana perdida de Offenbach.
Andreja Schneider encarnó a la narradora con ingenio e ironía, guiando al público a través de la trama. Con una calva postiza y patillas que evocaban el semblante del compositor, su transformación fue un acierto notable del equipo de maquillaje. El vestuario, diseñado por Katrin Kath-Bösel, destacó por los evocadores trajes de estilo Biedermeier, que auguraban una velada prometedora. A esto se sumó la brillante dirección musical de Adrien Perruchon, quien, al frente de la Orquesta de la Komische Oper, ofreció una obertura vibrante. Sin embargo, el resultado global no logró alcanzar el impacto esperado, quizás debido a la traducción alemana de Jean Abel, que resultó algo anodina, y a las limitaciones inherentes al idioma alemán para transmitir el encanto, el espíritu y el perfume que caracterizan al original francés.
En cuanto a las interpretaciones vocales, el reparto no estuvo a la altura de las expectativas. Agustín Gómez, en el papel principal, destacó inicialmente con un imponente registro agudo, pero una vez sobre el escenario, su timbre careció de personalidad, un problema que se mantuvo hasta el final. El momento más brillante de la partitura recae en Edwige, prima del protagonista, con el virtuosístico vals “Führt mich zu ihm, den ich lieb’ und begehre”, inmortalizado hace décadas por Joan Sutherland. La soprano Miriam Kutrowatz lo interpretó con dignidad, desplegando trinos refinados y staccati cristalinos en la cadencia, aunque tuvo dificultades para abordar los pasajes más exigentes del registro agudo.
Por su parte, Tom Erik Lie y Karolina Gumos, como Sir William y Deborah, ofrecieron actuaciones correctas pero poco memorables. Sarah Defrise, en el papel de Suzanne, y Andrew Dickinson, como Toby, dejaron una impresión más tenue, con una Defrise que recurrió con frecuencia al canto hablado. En contraste, Christoph Späth logró dar vida a su personaje secundario, Jim Cocks, con una actuación energética y una voz destacable. Virginie Verrez interpretó a Viernes, compañero de Robinson en la isla, rol originalmente escrito para mezzosoprano. Su actuación fue pulida y homogénea, aunque careció del matiz andrógino que habría profundizado en la caracterización del personaje travestido.
Detrás de una pared iluminada diseñada por Johannes Scherfling se situaron los solistas del coro de la Komische Oper, quienes destacaron especialmente en el brindis de los piratas que clausura la obra. La orquesta, bajo la dirección de Perruchon, puso el broche final a la velada, recibiendo un cálido aplauso de los asistentes.
Bernd Hoppe


