BARCELONA / La OSV ofreció en el Palau el estreno en España de ‘Preludio y danza de Sémiramis’ de Ravel

Barcelona. Palau de la Música Catalana. 08-XI-2025. Arabella Steinbacher, violín. Montserrat Seró, soprano. Orquestra Simfònica del Vallès. Director: Néstor Bayona. Obras de Ravel, Saint-Saëns, Falla.
El Palau de la Música fue escenario del estreno en España de Preludio y danza de Sémiramis de Ravel, cuya interpretación corrió a cargo de la Orquestra Simfònica del Vallès bajo la dirección del leridano Néstor Bayona. La primera interpretación de esta obra de Ravel tuvo lugar el 13 de marzo de 2025 a cargo de la Filarmónica de Nueva York bajo la dirección de Gustavo Dudamel, en un concierto celebrado en la sala de conciertos del David Geffen Hall. Esta pieza será interpretada asimismo el próximo 17 de diciembre en la Philharmonie de París, por la Orquesta de París bajo dirección de Alain Altinoglu, con la novedad de un tercer extracto: el Aria de Manassès.
Como ya se informó desde Scherzo el pasado 13 de febrero de 2025, en la intrahistoria del descubrimiento de esta composición hasta ahora inédita juega un papel trascendental el pianista Ricardo Viñes. En el diario personal del pianista ilerdense, constaba la interpretación de Sémiramis de Ravel a primera hora de la mañana del día 7 de abril de 1902 en el Conservatorio de París. A esta sesión privada, interpretada por una orquesta integrada por estudiantes, también asistió Gabriel Fauré; dos días antes, Viñas había estrenado en la Sociedad Nacional de Música –antigua Sala Pleyel– la Pavana para una infanta difunta y Juegos de agua. En el mes de junio del año 2000, la Bibliothèque Nationale de France adquirió el manuscrito de Sémiramis, cuya autenticidad quedó confirmada gracias a la notación de Viñes. La primera edición de la partitura fue encargada por la Filarmónica de Nueva York y Dudamel.
Durante los cinco minutos aproximados que dura esta obra orquestal, se perciben texturas que denotan la pasión del joven Ravel por los compositores rusos. La finura de la melodía y el preciosista trabajo armónico, con unos elementos dinámicos que resultan inconfundibles, evocan incluso el inicio de la futura Rapsodia Española, escrita cinco años después. Una música deliciosa, bellísimamente orquestada, de la cual Bayona y la OSV supieron resaltar la sutileza y los refinados juegos de timbres.

Con este concierto, además, se daba inicio a la serie de programas que el Palau dedicará a lo largo de la temporada al 150º aniversario del nacimiento de Manuel de Falla. La OSV, con la destacada participación de la soprano leridana Montserrat Seró, ofreció la Suite de El sombrero de tres picos. Una interpretación en la que destacó la bravura rítmica, la profusión de matices, y que alcanzó los momentos más destacados en los aires de jota de la danza final.
El programa escuchado en la tarde del sábado quedó completado con la Habanera, op.83 de Camille Saint-Saëns y Tzigane de Ravel, con la violinista Arabella Steinbacher como protagonista absoluta. Destiló sutileza y plasticidad en una deliciosa versión de la obra de Saint-Saëns. Arrancó sonoridades arduas y siempre penetrantes buscando el contenido rapsódico que desprende la magistral partitura de Ravel, inspirada por los aires magiares y la música gitana. La violinista bávara acaparó toda la atención interpretativa en sendas obras con un derroche de virtuosismo parejo a su tan alabada musicalidad.
Lluís Trullén
(fotos: Lorenzo Duaso)


