BARCELONA / El Palau abre su temporada recordando a Pau Casals

Barcelona. Palau de la Música. 28-IX-2026. Pablo Ferrández, violonchelo. Cuarteto Casals. Marta Mathéu, soprano. Gemma Coma-Alabert, mezzosoprano. Roger Padullés, tenor. Ferran Albrich, barítono. Orfeó Català. Escolanía de Montserrat. Orquestra Simfònica del Vallès. Xavier Puig, director. Obras de Schubert, Casals. Vivancos, Bach, Beethoven.
El Palau presentó un lleno absoluto en el concierto inaugural de su temporada de conciertos. La figura de Casals, de quien se conmemora en este 2026 el 150º aniversario de su nacimiento, fue el eje vertebrador de un programa maratoniano. Obras significativas que marcaron su vida como artista y sus facetas de intérprete, director y compositor, quedaron reflejados a lo largo de un concierto cuidadosamente diseñado. Como inicio del concierto, se produjo el feliz encuentro entre el Cuarteto Casals y el violonchelista Pablo Ferrández, para sumergirse en las delicias del monumental Quinteto para cuerdas en Do mayor, D. 956, op. post. 163 de Schubert. Una versión que será recordada por la intensidad expresiva, que ahondó en la carga emocional y mística del Adagio, una de las más sublimes creaciones del genio vienés. Esta versión del Quinteto ahondó en el equilibrio de los diálogos y en la búsqueda de una transparencia sonora que hiciera aflorar la enorme carga emocional de la obra. Excepcional encuentro entre el Cuarteto que lleva el nombre del Casals, y un magistral Ferrández (que como es bien sabido recibió el nombre de Pablo por la admiración que sentía su padre hacia la figura de Pau Casals) a la hora de abordar esta obra que en tantas ocasiones interpretó y grabó el violonchelista de El Vendrell.
Tras el recuerdo del Casals intérprete, escuchamos su vertiente como compositor. Las angelicales voces de la Escolanía de Montserrat, bajo la dirección de Pau Jorquera, volvieron a sublimar la música de la antífona Nigra sum, sed formosa que Casals compuso en Prades en 1943 como homenaje a la Virgen de Montserrat. La deliciosa versión para coro y violonchelo de El cant dels ocells, que realizó Bernat Vivancos (recordemos, director de la Escolanía entre 2007 y 2014) y O vos omnes de Casals, que contó con la colaboración del Orfeó Català, completaron la espléndida actuación del coro montserratino.
Encontrar el encaje de un concierto homenaje que refleje la dimensión poliédrica de Casals resulta complejo. Aunar su vertiente humana, artística, cultural y defensora de la paz y de la catalanidad, resulta del todo compleja. Pero el programa supo encajar en su justa medida todos estos aspectos. En la segunda parte un colosal Pablo Ferrández interpretó la Suite en Sol Mayor de Bach, la primera del corpus bachiano que Casals elevó a piezas de concierto y que le acompañaron a lo largo de su vida. Tras esta celebrada interpretación, la Orquesta del Vallés, Orfeó Català y un elenco vocal integrado por Marta Mathéu, Gemma Coma-Alabert, Roger Padullés y Ferran Albrich, todos ellos bajo dirección de Xavier Puig, culminaron el concierto con el último movimiento de la Sinfonía nº 9 de Beethoven. El propio Palau fue el escenario donde un 18 de julio de 1936 Casals estaba ensayando la obra beethovenina para inaugurar la Olimpiada Popular de Barcelona.
Cantada con la traducción al catalán que de los versos de Schiller hizo Joan Maragall, esta página emblemática volvió a sonar en recuerdo de aquel histórico momento que marcó también decisivamente la vida de Casals. Una versión entusiasta, enérgica, con unos solistas que, junto al Orfeó y la Sinfónica, esgrimieron unos argumentos interpretativos dotados de una evidente carga emocional. Final brillante para un concierto que terminó con El cant de la Senyera, el himno del Orfeó Català. Un gran tributo a Casals por parte del Palau y a su vez, un punto de partida para una temporada que tiene en la defensa de la paz, el hilo conductor de su programación.
Lluís Trullén
(fotos: Toni Bofill)


