BARCELONA / Antoine Tamestit y Giedré Slekytė triunfan con la OBC en un insólito concierto

BARCELONA / Antoine Tamestit y Giedré Slekytė triunfan con la OBC en un insólito concierto

Barcelona. Auditori. 31-X-2020. Temporada de la OBC. Antoine Tamestit, viola. Directora: Giedré Slekytė, directora. Obras de Pla, Telemann, Ligeti, Brahms y Kodály.

La OBC ha superado con éxito su primer concierto de la temporada sin público en la sala, transmitido en directo a través de su nueva plataforma L´Auditori Digital.  Los micrófonos y los técnicos de Catalunya Música y de Radio Clásica grabaron el evento en una sala con más de dos mil butacas vacías, y ante las propias cámaras de televisión del auditorio barcelonés, con un despliegue técnico que incluye el uso de una grúa de ocho metros en el escenario para captar perspectivas inéditas. Tras la suspensión de espectáculos ordenada por la Generalitat no había público presencial en la sala, pero sí muchas ganas de compartir la pasión por la música en un extraño e insólito concierto en el que debutaron, con enorme éxito, la joven directora lituana Giedré Slekytė y el cotizado violista francés Antoine Tamestit

Hay que seguirle la pista a Giedré Slekytė, una directora de gesto claro y preciso que primó el equilibrio y la transparencia en la muestra del repertorio orquestal español que abrió el programa, la Obertura en Fa del compositor y clavecinista Manuel Pla i Agustí. Una pieza breve, de espíritu concertante e incisivo pulso rítmico mantenido con vigor por la joven directora, nacida en Vilna en 1989.

No resulta fácil acostumbrarse a las nuevas circunstancias. Es raro, y difícil de asimilar, no escuchar aplausos al acabar una obra. Porque no estamos hablando de una grabación discográfica, o de un ensayo a puerta a cerrada. Es un concierto de abono ante una audiencia virtual, pero con la tensión habitual del directo, por lo que se echa mucho en falta el calor de los aplausos del público. Pero no queda otra en estas circunstancias y va para largo.

Acertó Robert Brufau, director del Auditori, al planificar, antes de la pandemia, la puesta en marcha este proyecto de plataforma online como herramienta de difusión de las actividades de la OBC y la Banda Municipal de Barcelona, en el marco de un proyecto que incluye un sello discográfico propio y un archivo digital. Ahora, ante el azote de la segunda ola del coronavirus, la plataforma permite mantener contacto directo con el público y, de forma preferente, con sus abonados.

La puesta de largo de la plataforma ha sido artísticamente emocionante gracias al doble debut, en la misma velada, de Slekytė y Antoine Tamestit, excepcional solista del Concierto en sol para viola TWV 51:G9 de Georg Philipp Telemann. Su actuación fue tan maravillosa como el hermoso y cálido sonido del Stravidarius “Gustav Mahler” que toca desde 2008, la más antigua de las diez violas que se conservan del legendario lutier Antonio Stradivari, construida en 1672. Un instrumento único, de estremecedora belleza, y un artista único, capaz de recrear gran variedad de matices con elegancia, virtuosismo y delicadeza expresiva. Versión, además, muy personal en los tempi, seguidos con esmero y complicidad por una directora y una orquesta de bien equilibrada sonoridad. Después del magnífico Telemann, Tamestit ofreció una interpretación absolutamente prodigiosa, por sus recursos técnicos y expresivos, de dos movimientos -Loop y el vertiginoso Prestissimo con sordino de la gran Sonata para viola sola de György Ligeti.

Por su parte, Giedré Slekytė mostró sus cualidades con plenitud en las dos grandes obras que cerraron el programa: las Variaciones sobre un tema de Haydn, de Johannes Brahms, y las Danzas de Galanta de Zoltán Kodály. Dejando a un lado algún que otro desliz, la OBC sonó con intensidad, cohesión y brillantez. La joven directora combinó fantasía y refinamiento a la hora de dar relieve y belleza camerística a los detalles sin perder el brillo sinfónico en un Brahms bien planificado. Y dio alas con vitalidad y flexibilidad rítmica a los verbunkos que Kodály recrea magistralmente en su célebre partitura. Lo dicho, un raro y emocionante concierto.