BADAJOZ / Vakunenvals

BADAJOZ / Vakunenvals

Badajoz. Palacio de Congresos. 1-I-2021. Concierto de Año Nuevo. Orquesta de Extremadura. Director: Edmon Levon. Obras de Brahms-Schmeling, Dvorák, Johann Strauss hijo y Joseph Strauss.

Un año más, la Orquesta de Extremadura se ha adentrado en su propio concierto de Año Nuevo, en esta ocasión con la batuta solvente, precisa y efectiva de Edmon Levon, director granadino de orígenes búlgaros y armenios. Fue un muy buen concierto, basado en el repertorio centroeuropeo y en el que se echó de menos la presencia de la gran música española, tan idónea para este tipo de conciertos. Desde el fandango de Doña Francisquita a tantas otras páginas de zarzuela que poco o nada tienen que envidiar a las maravillas en forma de valses, polcas o marchas de la familia Strauss y compañía.

Además de las consabidas páginas vienesas de siempre, Levon y los músicos extremeños redondearon el programa con una serie de danzas húngaras de Brahms y eslavas de Dvorák, en las que la sonoridad orquestal, realzada ostensiblemente por una nueva concha acústica y el cuidadoso trabajo de Levon, alcanzó calidades notables. Sobresaliente sin duda la sección de trombones, como también unos trompetas bien entonados con el conjunto y solos de trompa, oboe y flautín ciertamente remarcables.

Edmon Levon, violinista de solera además de director de orquesta –es miembro de la Orquesta Ciudad de Granada-, supo cuidar y brindar flexibilidad a unos conjuntos de cuerda que brillaron a la altura de sus colegas de viento. Desajuste puntuales –como el de los violines primeros en los compases previos a la reexposición en la nada fácil obertura de El murciélago– en absoluto empañaron un trabajo global en el que primó la calidad y atención al detalle. Estupendos solos de clarinete y oboe en la obertura de El barón gitano.

El concierto, patrocinado por la Fundación La Caixa y seguido por un público que completó el limitado aforo del Palacio de Congresos de Badajoz -¿cuándo diablos se le cambiará el nombre por lo que realmente es: un auditorio?- se cerró fuera de programa con el consabido El bello Danubio azul, la (¡cómo no!) palmeada Marcha Radetzky y una versión deslumbrante y todavía más desternillante de la refractaria ‘polca francesa’ Feuerfest!, de Josef Strauss. Edmon Levon, que durante toda la actuación lució elegancia y gestos naturales y jamás impostados, se armó de valor, humor y talento para bordar una dramatizada versión que contó con dos inesperados instrumentistas empeñados en emular a Siegfried y Mime en el arte de solistas de yunque.

El maestro granadino-búlgaro-armenio reclamó la presencia en el escenario de la incansable Secretaria General de Cultura de la Junta de Extremadura, Miriam García Cabezas, y de Santiago Cambero, de La Caixa, y los puso nada menos que a tocar de solistas. A decir verdad, si no se hubiese advertido nada al público, una y otro, Miriam y Santiago, Santiago y Miriam, podrían hasta casi haber pasados como miembros de facto de la sección de percusión de la Orquesta de Extremadura. Éxito grande los solistas intrusos y de todos sus compañeros de escenario. La orquesta, sin ponerse en pie, brindó una particularmente cerrada ovación a los imprevistos solistas y, sobre todo, al maestro, que ha mostrado méritos sobrados para volver –pronto- a un programa de abono. A las 21’25 hs todos escopeteados a casa como cenicientos temerosos. El toque de queda en Extremadura es a las 22 horas. ¡Bendita vacuna! Alguien debería dedicarle una polca o, al menos, un valsecito al nuevo ‘elixir de vida’. Mejor “Vakunenvals” que “Impfstoff-vals”. ¡Feliz y sano año nuevo a todas y todos!

(Foto: Esmeralda Lara)