Arvo Pärt por Pedro Piquero y Álvaro Albiach

ARVO PÄRT:
Lamentate. Psalom. Cantus in memoriam Benjamin Britten. Pedro Piquero, piano. Orquesta de Extremadura. Alvaro Albiach, director. PIANO CLASSICS (1 CD)
Poca música como la de Arvo Pärt va más a redropelo de las costumbres y los hábitos actuales. Exige tiempo, concentración, paciencia, intelección y a poder ser un poco de espiritualidad, la que sea, puede perfectamente ser una espiritualidad pagana. Es el caso de Lamentate, extenso lamento para piano y orquesta cuyo subtítulo dice: homenaje a Anish Kapoor y su escultura “Marsias”.
Quizás se recuerde que la enorme pieza del artista anglo-indio ocupaba el espacio de las turbinas a la entrada de la Tate Modern en 2002 y, aunque es pieza de encargo, también me parece la más completa del autor. La obra, cuyo tema es el sufrimiento y la muerte, es un clamor que no va dirigido a los muertos sino a los vivos que han de convivir con esos dos componentes terribles. También en la obra hay dos componentes que Pärt define como: “brutal-abrumador” e “íntimo-frágil”. Y en verdad hay una dialéctica muy acertadamente subrayada por el pianista Pedro Piquero como enfrentamientos de paroxismo y circunspección, rapidez y calma, luz y oscuridad, tiempo y atemporalidad. Debo recordar que al sátiro Marsias lo despellejó en vida el dios Apolo porque había osado desafiar su música.
Aunque cinco años anterior, Psalom es también una imprecación sobre el sufrimiento, esta vez con la súplica del creyente que se dirige al Dios en busca de compasión o quizás consolación. Lo mismo ocurre en el Canto fúnebre de 1977, escrito tras la muerte de Benjamin Britten por quien Pärt sentía una intensa admiración.
El disco es coherente, expresa un sentimiento auténtico y emocionante, está magníficamente interpretado por el pianista y me parece uno de los mejores discos de Pärt hasta el momento.
Félix de Azúa


