Arranca la IX edición del Festival de Música Antigua de los Pirineos

Arranca la IX edición del Festival de Música Antigua de los Pirineos

Comienza hoy, 5 de julio, una nueva una nueva edición del Festival de Música Antigua de los Pirineos (FeMAP), que este año recupera la figura de ‘región invitada’, que ya desarrolló en pasadas ediciones (Comunidad Valenciana, País Vasco…), presentando esta vez al público la música de Flandes. Serán 53 conciertos en total, de los que 19 estarán dedicados a la música de Flandes, en 36 municipios del Pirineo.

Flandes estará presente a lo largo de todo el festival con programas (hasta un total de 7 de los 21 diferentes que se escucharán en los 53 conciertos) dedicados a los compositores y las músicas originarios de dicha región, cuyos estrechos lazos con España ejemplifican el desarrollo de una identidad cultural europea que siglos atrás traspasaba fronteras merced  a los vaivenes políticos y dinásticos de las monarquías que gobernaban el continente.

El FeMAP coproduce, junto al Centro Internacional de Música Antigua Amuz, de Amberes, el concierto inaugural del Festival, dedicado a la música barroca de Flandes y Cataluña, con obras de H. J. Croes, J. H. Fiocco, P. Van Maldere, F. Manalt, P. Rabassa y F. Valls. Estará interpretado por el Ensemble Flandriae-Pyrenaei, formado para la ocasión por tres intérpretes flamencos y tres catalanes. Este primer concierto del festival, que podrá disfrutarse en la Catedral de Santa María de Urgell, en la Seo de Urgell, hoyviernes 5 de julio. Sonará el 6 de julio en Puigcerdà y el día 7 en Pesillà de la Ribera. Además, esta coproducción viajará a Flandes, para ser interpretada en Amberes, el 9 de noviembre de 2019.

Durante esta novena edición, el FeMAP llegará a 36 municipios repartidos por las comarcas de la alta Cerdanya, la Baixa Cerdanya, el Alt Urgell, el Berguedà, el Ripollès, el Solsonès, el Val d’Aran, la Alta Ribagorça, el Pallars Jussà, y el Pallars Sobirà, además de los conciertos que tendrán lugar en el Principado de Andorra y Francia (en la región del Rosellón). Se mantiene por tanto como el festival más extenso en el campo de la música antigua programado en Europa, y continúa apostando por conciertos y músicos de alta calidad combinados con los valores del patrimonio cultural, fomentando el turismo en las comarcas implicadas. Además, el festival sigue desarrollando su compromiso con los grupos en riesgo de exclusión social o con problemas de movilidad a través de la FeMAP social (una apuesta que siempre está presente en los presupuestos el Festival, atento siempre a su vocación pública).

En 2018 el FeMAP cerró su edición más exitosa, con un 21% más de asistencia que el año anterior y 6.000 espectadores (dato a destacar sabiendo que algunas localizaciones del Festival son espacios pequeños con no más de 60 sillas de aforo). El apoyo de público e instituciones constituye un espaldarazo a la línea de trabajo del Festival que crece cada año también con una expansión territorial cada vez mayor y más municipios implicados (desde los 10 que comenzaron en 2011).