A CORUÑA / OSG y Caballé Domenech: Bruckner prudentísimo

A Coruña. Palacio de la Ópera. 12-XII-2025. Orquesta Sinfónica de Galicia. Director: Josep Caballé Domenech. Bruckner: Sinfonía nº 5
La Sinfónica de Galicia es orquesta de aquilatada trayectoria bruckneriana y por eso cada vez que programa una sinfonía del maestro de Ansfelden suscita el interés de abonados y público en general. En esta ocasión, además, iba a producirse el debut con los coruñeses de la maestra finlandesa Eva Ollinkainen, titular de la Sinfónica de Islandia. Pero hete aquí que, por enfermedad, la batuta prevista se cayó del cartel y fue sustituida por el barcelonés Josep Caballé Doménech, de buena carrera en Estados Unidos y Europa, pues fue titular en Colorado Springs y en Halle.
La expectativa ante la monumental —y no sólo eso— Quinta Sinfonía de Bruckner quedó atemperada desde un inicio en el que Caballé Doménech mostró sus cartas: seguridad, carencia de riesgos, expresividad suficiente y confianza en la solvencia de la orquesta. Todo en orden pero nada que nos hiciera estremecer. Hubo, sí, momentos bien planteados y correctamente resueltos, como el tema principal del Adagio o toda la segunda parte del Scherzo —lo mejor, sin duda de la versión. Hubo, al menos para este crítico, un momento que definió el carácter de la sesión: la intervención seca, desnuda, desafiante casi, del clarinete de Juan Ferrer en el Finale no encontró otra respuesta sino que todo iba bien así, funcionaba el piloto automático y ya era demasiado tarde. Eso sí, la sinfonía se cerró con una coda en condiciones.
Poco más se puede decir de un concierto tirando a plano en el que se trataba nada menos que de exponer una de las cimas del sinfonismo bruckneriano. La más alta de todas llegará el 16 de enero cuando el estupendo Thomas Dausgaard proponga su Novena.
Luis Suñén
(Foto: Pablo Sánchez Quinteiro)


