A CORUÑA / La OSG inicia su ciclo Música de Cámara

A Coruña. Auditorio de A Fundación. 28-X-2026. Ensemble Barroco y Clásico de la Orquesta Sinfónica de Galicia. Luces del Madrid ilustrado. Obras de Boccherini, Haydn y Palomino de la Quintana.
Que la verdadera calidad de una orquesta sinfónica depende de la que atesore cada uno de sus miembros es un axioma. Así que, bajo esta premisa, la OSG, con el patrocinio de Abanca, ha dado el paso de proponer un ciclo de abono de nueve conciertos dedicados a la música de cámara y protagonizado por grupos distintos formados todos por algunos de sus mejores atriles. Una buena manera de dar a conocer esas calidades individuales y de mostrar el orgullo correspondiente. A la vista de la afluencia de público, la idea parece haber sido recogida muy positivamente por una audiencia que ve así ampliada la oferta musical de la ciudad con propuestas que van de Haydn a Bussi, de Mozart a Ligeti.
Comenzaba el ciclo con el Ensemble Barroco y Clásico de la OSG, integrado por los violinistas Adrián Linares y Diana Poghosyan, los violas Raymond Arteaga y Alison Dalglish y el violonchelista Pedro Fernandes. En programa, tres autores estrictamente contemporáneos entre sí, de trayectorias ligadas a distintas cortes europeas y, al mismo tiempo, partícipes más o menos activos del proceso de independencia profesional que se vivía en aquella segunda mitad del XVIII, con esa conexión sorprendente hoy, en estos tiempos de inmediatez absoluta, entre Arenas de San Pedro y Postdam protagonizada por Luigi Boccherini. Si añadimos la conexión madrileña de Haydn a través de Iriarte, el mecenazgo de la casa de Osuna Benavente y la presencia de las ediciones vienesas de Artaria, titular al concierto Luces del Madrid ilustrado tenía todo el sentido del mundo.
Se incluía, además, una novedad absoluta para casi todos —seguramente nunca se había escuchado en A Coruña—, un Quinteto de cuerdas (el nº 6 en Re mayor) de José Palomino de la Quintana, violinista en las capillas reales de, naturalmente, Madrid y Lisboa, que acabaría sus días en Las Palmas de Gran Canaria y a quien en los diez volúmenes del Diccionario de la Música Española e Iberoamericana de 1999 se le dedicaba media columna. En 2023 se publicaría la grabación de la serie completa de sus seis quintetos por Adrián Linares y El Afecto Ilustrado.
Coherencia absoluta, pues, en un programa que al cúmulo de bellezas propuesto unía un interés hasta pedagógico, dadas las personalidades de Boccherini y Haydn y la admirable capacidad osmótica de Palomino de la Quintana. El Ensemble Barroco y Clásico de la Orquesta Sinfónica de Galicia estuvo plenamente a la altura de las circunstancias, destilando complicidad y mostrando plena competencia técnica desde la experiencia en el repertorio de Adrián Linares, que utilizó un arco no barroco sino diríamos preclásico, y sin vibrato alguno. Fueron, al mismo tiempo, elegantes y afectuosos en unas músicas que casi nunca manifiestan rasgos dramáticos y que obtuvieron quizá su mejor momento, dentro del magnífico nivel de toda la sesión, en esa joyita que es el Cuarteto en Re menor, op. 42 de Haydn, con esa preciosa indicación en su primer movimiento que es toda una declaración de intenciones: Andante ed innocentemente. El Quinteto G.392 de Boccherini volvió a mostrarnos el mundo inagotable de un compositor europeo que, cosas de la vida, nació en la Via Buia de Lucca y murió en la de Jesús y María de Madrid.
Antes de comenzar el concierto, se guardó un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Urda.
Luis Suñén
(Foto: OSG)


