Volumen 41 de la integral de las Cantatas de Bach

BACH:
Integral de las cantatas, vol. 41. Chor & Orchester der J.S. Bach-Stiftung Director: Rudolf Lutz. J.S. BACH-STIFTUNG (1 CD)
El volumen que hoy toca comentar no es —todo hay que decirlo— de los más lucidos de la colección. No por la interpretación que, como siempre, es soberbia, sino por la música grabada. Es cierto que en cada cantata de Bach encontramos al menos un número destacable y hasta memorable, y las tres que aquí se incluyen no son una excepción, pero no me cabe duda de que ninguna de ellas se incluiría en una antología.
La catalogada como BWV 27 se compuso para el 16º domingo después de la Trinidad y aborda, como las otras tres conservadas para ese día, el tema de la muerte como liberación del dolor del mundo e inicio de la verdadera vida, tan querido por Bach (v. gr.: BWV 82). La BWV 165 se estrenó en la fiesta de la Trinidad. Su origen parece encontrarse en Weimar, lo que explicaría la parquedad de medios (cuerda sin maderas, salvo fagot en el continuo) y su naturaleza eminentemente camerística. Finalmente, la BWV 122 se compuso para el primer domingo después de Navidad, quizá algo dura para esos días tan festivos.
La interpretación, como ya se ha anticipado, es sensacional. No cabe duda de que nos hallamos ante la integral de referencia. La calidad de coro y orquesta está a la altura de los mejores. Los solistas, en esta ocasión, son integrantes del equipo habitual, magníficos profesionales con técnica y gusto exquisitos, entre los que solo aparecen dos nombres sonados: Stephan MacLeod y Dominik Wörner. Pero lo que marca la diferencia es la extraordinaria dirección de Rudolf Lutz, quien se toma gloriosísimas libertades que, de seguro, pondrán los pelos de punta a algunos ‘puristas’, como en la introducción improvisatoria al clave del recitativo nº 2 de la BWV 27 y en la magnífica realización del coral conclusivo de la BWV 165 (debido a Johann Rosenmüller) y de la BWV 122, con estupendas interpolaciones instrumentales.
Javier Sarría Pueyo


