VALENCIA / Álvaro Albiach, empaque, dimensión y ambición

Valencia. Palau de la Música. 16-II-2024. Orquestra de Valencia. Solistas: Juan Antonio Fenollar (clarinete), Raúl Benavent, Javier Eguillor, Josep Furió, José Luis González, Lluís Osca (percusión). Director: Álvaro Albiach. Obras de García Abril, Alamá-Gil, Turina y Debussy.
Volvió Álvaro Albiach (Llíria, 1968) al podio de la Orquestra de Valencia, conjunto del que desde 2022 es Principal Director Invitado. En esta ocasión, y como es habitual en el maestro edetense, lo ha hecho con un programa interesante y singular, alejado de rutinas y aplauso fácil. Un retablo problemático que amalgamaba músicas tan diversas como las de García Abril, Turina, Debussy y del del también edetense José Alamá-Gil (1952), de quien la OV y su paisano Albiach interpretaban por vez primera su Concierto para clarinete, quinteto de percusión y orquesta. Asombrosamente, y pese a la dureza de un programa aparentemente no apto para todos los públicos, el Palau de la Música presentó una más que aceptable entrada, con 1.200 espectadores. ¡Bravo!
El Concierto para clarinete y percusión de Alamá-Gil data de 2003, y fue estrenado un año después, en 2004, por la Orquesta de la Universidad de València y Cristóbal Soler, junto con el mismo solista que lo ha tocado en esta ocasión: el clarinetista cullerense Juan Antonio Fenollar, músico de méritos y finas calidades, antiguo solista de la Filarmónica de Gran Canaria y actualmente concertino de la Banda Municipal de Valencia. Meticulosamente acompañado por Albiach, Fenollar hizo lucir con sonido claro y genuino la escritura experta y cercana –él mismo fue clarinetista de la Banda de València– de Alamá-Gil, quien durante los apenas quince minutos que dura el concierto hace cantar al solista con clásica y desacomplejada escritura, sin por ello dejar de escuchar los avances, registros y sonoridades propias de su tiempo, particularmente en el sustancial protagonismo que otorga al quinteto de percusión co-solista. Uno y otros, clarinete y el estupendo quinteto de percusionistas, cosecharon un éxito bien labrado, y respondieron al aplauso colectivo con el regalo fuera de programa de un arreglo para clarinete y cinco percusionistas de la Contradanza, de Paquito D’Rivera, firmado por José Luis González. Antes, Alamá-Gil recibió en el propio escenario el aplauso entrañable de todos.

Dedicada a Enrique García Asensio, Hemeroscopium, de Antón García Abril, es obra especialmente apreciada por Álvaro Albiach. Estrenada en abril de 1972 por el propio dedicatario al frente de la Sinfónica de RTVE, García Abril vuelca su lenguaje fácil y brillante, melodioso y seductor en una página que se ubica entre lo mejor de su producción sinfónica. Albiach y los profesores valencianos cuajaron una notable, bien acabada y fiel versión, en la que hay que subrayar el honorable desempeño solista del oboe José Teruel. Luego, tras la pausa, llegó Ritmos, la “fantasía coreográfica” que escribe Joaquín Turina para Antonia Mercé, “La Argentina”, y estrena, dirigida por él mismo, en el Palau de la Música Catalana en octubre de 1928. Turina típico y tópico, característico y pintoresco, con su buen oficio y escritura, mezcla de Andalucía, impresionismo, romanticismo y, sobre todo, de su inconfundible y reiterativa vena creativa
Otro empaque, dimensión y ambición tienen los tres números de la Iberia de Debussy, compuestos veinte años antes pero netamente más avanzados y ambiciosos que la fantasía turinesca. Debussy despliega su paleta de colores y barnices. y su portentosa imaginación en una obra tan novedosa como radical y genial. Iberia y sus exigencias de toda índole suponen siempre un reto de primer grado para cualquier orquesta y maestro. Los profesores de la OV se empeñaron en una versión en la que Álvaro Albiach –uno de los maestros españoles más honorables y serios de su generación– intentó destapar el tarro de unas esencias que, sin embargo, no llegaron a perfumar la noche, aunque sí a transmitir el alborozó final “de un día de fiesta” y cerrar así, en gracia, una actuación cargada de retos y compromiso.
Justo Romero
(Foto Live Music Valencia)


