Universos avícolas barrocos y contemporáneos

LE CONCERT DES OISEAUX
Obras de Blavet, Britten, Corrette, Couperin, Monteclair, Purcell, Rameau, Ravel, Sain-Saëns, Van Eyck y Bouchot. La Rêveuse. HARMONIA MUNDI (1 CD)
El último disco de La Rêveuse tiene dos partes bien definidas. Por un lado, una serie de fragmentos de diversos compositores de un amplio arco cronológico (del siglo XVII al XX), con un denominador común: la fascinación del hombre por la imitación del canto de los pájaros. Por otro, una composición contemporánea de Vincet Bouchot, que, adoptando la forma de una suite barroca, remeda el Carnaval de los animales de Saint-Saëns con un añadido en el título: ‘en peligro’ (de extinción o ya extinguidos, se entiende). Dos partes bien diferenciadas que requieren también comentario aparte.
El universo avícola de compositores barrocos y contemporáneos, arreglando a veces las partituras para otorgar protagonismo, mayor o exclusivo, a las flautas dulces—soberbio, Sébastien Marq, reforzado en ocasiones por Kôske Nozaki— tiene un punto fascinante. Con la imaginación que, sin traicionar el rigor musicológico, suele caracterizar las interpretaciones de este grupo, desfilan ante nosotros, naturalmente, varios cuclillos —menos, no obstante, de los que podíamos esperar— de Schwartzkopff, Corrette, Saint-Saëns y Britten, los ruiseñores de Van Eyck, Couperin, Bossuet y Blavet, la sempiterna gallina de Rameau —acompañada en este caso, nuevamente, por las de Saint-Saëns—, las ‘enramadas’, con intervención explicativa de un narrador… Puede que no resulte un disco trascendental, pero sí es una exhibición de dominio técnico por parte de los intérpretes y un conjunto de agradable escucha.
La parte contemporánea, interpretada con instrumentos históricos, pertenece a un ámbito distinto, en el que se yuxtaponen técnicas antiguas para simbolizar el proceso de extinción, afinaciones ligeramente distintas (música en blanco y negro, la denominan), el pentatonismo… ¿Qué podría decir este humilde degustador de música barroca?
Mariano Acero Ruilópez


