Una reseña imposible (Conciertos para piano de Beethoven por Elisabeth Leonskaja)

BEETHOVEN:
Conciertos para piano nos. 3 & 4. Elisabeth Leonskaja, piano. Orchestre national du Capitole de Toulouse. WARNER
No puedo, en conciencia, calificar esta grabación, ni siquiera escribir una reseña detallada de ella.
La solista es Elisabeth Leonskaja, una pianista legendaria cuyas introspecciones son quizás el recuerdo vivo más potente de su difunto amigo Sviatoslav RIchter. Hay un elemento orgánico en su estilo interpretativo, una ausencia manifiesta de intervención humana que hace que Leonskaja sea a la vez impredecible e indiscutiblemente al servicio del compositor. Nunca he escuchado una grabación suya que no fuera una contribución singular a la historia de la interpretación de la obra.
Desde que en 1978 abandonó la Unión Soviética, Leonskaja ha vivido tranquilamente en Viena como ciudadana austriaca, limitando su actividad a la música de cámara y a solo, con algún concierto ocasional. Para quienes la conocen, Leonskaja ha sido siempre y por excelencia la pianista del pianista.
Sin embargo, desde la guerra de Vladimir Putin contra Ucrania, ha tomado la decisión de regresar repetidamente a Rusia. Sus conciertos allí son fanales en un erial boicoteado por la mayoría de los artistas occidentales. En su último regreso ha sido patrocinada por Rosneft, la compañía energética estatal sancionada internacionalmente. Actuar en Rusia en estos momentos es, desde el punto de vista moral, un asunto espinoso. Hacerlo financiado por una organización criminal es toda una declaración de intenciones. Sea cual sea la posición de cada uno en el conflicto, Leonskaja ha traspasado una línea roja, dando al régimen de Putin la posibilidad de afirmar que no está siendo rechazado por todas las personas decentes.
En el reciente documental Music under the Swastika, Christian Thielemann afirma que la complicidad de Wilhelm Furtwängler con el Tercer Reich queda justificada por su legado de extraordinarias grabaciones. La presencia de Leonskaja en la Rusia de Putin no es un caso diferente. ¿Qué podemos pensar?
Sus interpretaciones de los conciertos Tercero y Cuarto de Beethoven son excelsas, mágicas e infaliblemente musicales. Sin duda serán atesoradas por muchos oyentes durante mucho tiempo. Pero me quedo con una sensación de desasosiego sólo por haberlas escuchado en este momento de la historia.
La cuestión se difumina ligeramente porque las interpretaciones se grabaron antes de la guerra en Toulouse, Francia, y estuvieron dirigidas por Tugan Sokhiev, un ruso que renunció a su puesto de director musical del Bolshoi poco después de la invasión de Ucrania. En sí mismas, no guardan relación alguna con la situación actual.
Aun así… no puedo reseñarlas.
Norman Lebrecht


