Temporada del Palau de la Música de Valencia: incertidumbre y provisionalidad

Temporada del Palau de la Música de Valencia: incertidumbre y provisionalidad

La incertidumbre y la provisionalidad son las palabras que mejor describen la temporada 2020-2021 del Palau de la Música de Valencia. Provisionalidad de una sala de conciertos sin sede ni rumbo. Cerrada sine die por obras, con un director cuyo nombramiento está cuestionado por los tribunales y un director de orquesta –Ramón Tebar [en la foto], titular de la orquesta de la casa cerrada, la Orquesta de Valencia– al que sus propios músicos rechazan muy mayoritariamente, según una encuesta interna promovida por la propia dirección del Palau de la Música. Es esta su última temporada como titular, y aún nadie ha dado un paso para anunciar la conclusión del mismo, la renovación o el inicio de gestiones para encontrar sosegadamente un sustito que aporte frescor y nuevas ideas a una situación anquilosada desde el mismo día que llegó al podio de la Orquesta de Valencia; a espaldas de los músicos y sin el más mínimo contacto previo. Fue una decisión de despacho, y sin la más mínima consideración con la realidad profesional.

Esta encrucijada de incertidumbres y provisionalidad marcó ayer martes la presentación de la nueva temporada. Reducida, sí, pero no exenta de algunas citas relevantes, como es costumbre de la casa hoy precintada por obras, y cuyos conciertos itinerantes se desarrollan en sedes prestadas, como el Palau de les Arts o el Teatre Principal, entre otras. Un dislate fruto de la fatalidad –se desplomó la techumbre, luego llegó el coronavirus, etc., etc.– y de la falta de previsión, y que todo apunta a que se va a prolongar durante años a causa de la falta de iniciativa y empuje de una clase política desbordada por la adversidad de los acontecimientos y exenta del coraje y empuje que requieren los momentos críticos.

El Mariinski con Gergiev y Volodin como solista (18 enero); Pinchas Zukerman acompañado por la WDR Sinfonieorchester dirigida por Cristian Macelaru (3 de marzo), o la Filarmónica Checa, con su titular Semion Bichkov y las inseparables Hermanas Labèque (17 de mayo) son algunas de las pocas citas con orquestas invitadas de la temporada, en la que en estos tiempos de crisis cobra protagonismo la Orquesta de Valencia, que será dirigida en diez ocasiones por Tebar, quien compartirá el podio con maestros invitados como Leopold Hager, Christoph Eschenbach, Hartmut Haenchen, Mikhail Jurowski o James Judd. Entre los directores españoles, Josep Vicent, Robert Forés, el sevillano Rodrigo Tomillo y el retorno de Enrique García Asensio, principal director invitado de la formación, que, paradójicamente, llevaba años sin dirigirla. Será el 28 de octubre, con su hija Anabel García del Castillo (concertino de la propia orquesta) como solista del Primer concierto de Bartók. En la segunda parte, la arriesgada Segunda sinfonía de Schumann.

La conmemoración del 125º aniversario del nacimiento del pianista valenciano José Iturbi marca una agenda en la que el teclado cobra muy particular relieve. Nombres como Grigory Sokolov, la figura consolidada de Javier Perianes, el siempre grande Nelson Freire, Rudolf Buchbinder, Aleksei Volodin, la doble presencia de Joaquín Achúcarro (en recital y con la Orquesta de Valencia), y Josu de Solaun con el Primero de Chaikovski son algunos de los grandes nombres. Después del tremebundo Segundo de Beethoven perpetrado en el Palau de les Arts el pasado año, Lang Lang vuelve a la capital del Turia, en esta ocasión para hacer lo propio –cabe suponer– con el Tercero de Beethoven. ¡Y las entradas cuestan casi el triple que las de Sokolov! Valentina Lisitsa, por su parte, tocará la Rapsodia de Rachmaninov acompañada por Tebar en la fecha señalada del 14 de abril.

Viktoria Mullova, Juan Diego Flórez, Van Zweden o Sabine Meyer tampoco faltan en esta temporada, que ha visto reducida sustancialmente la presencia de formaciones invitadas en relación con años precedentes y a lo que desde siempre ha sido santo y seña del Palau de la Música. Este hueco ha sido cubierto con el incrementado protagonista de la Orquesta de Valencia, titular de la casa (cerrada). También se ha incrementado muy considerablemente la participación de músicos valencianos, como la soprano Ofelia Sala, el viola David Fons o el adoptivo David Apellániz, así como un nutrido conjunto de profesores de la propia orquesta.

Varios ciclos de cámara y de actividades de diversa índole completan una temporada que tendrá a la argentina radicada en Valencia Claudia Montero como ‘compositora en residencia’ (puesto en el que releva a Francisco Coll), y a la violinista Leticia Moreno –establecida igualmente en la capital del Turia– como ‘artista residente’. Entre las actividades que protagonizará la violinista madrileña destaca la interpretación del Concierto de Dvorák el 9 de enero junto con la Orquesta de Valencia dirigida por Hartmut Haenchen en un programa que se completará con la Cuarta de Schumann.