SEVILLA / Músicas para una guitarra histórica

Sevilla. Conservatorio Superior de Música “Manuel Castillo”. 10-X-2026. Festival de la Guitarra de Sevilla. Rody van Gemert. guitarra. Obras de Mompou, Arcas, Tárrega, Miralles, Castillo, Marais y Fernández Caballero/Tárrega.
El guitarrero Antonio de Torres (1817-1892) fue el auténtico creador de la guitarra española en la segunda mitad del siglo XIX desde su taller sevillano. Una de sus guitarras, denominada “La Perla”, elaborada en 1882, fue la protagonista de este concierto. Una guitarra de tamaño mediano, no tan grande como la famosa “La Leona”, pero con un sonido muy redondeado y equilibrado entre todos sus registros, cálido, con graves muy matizados y agudos muy recogidos. Claro que hace falta sacar a la luz todas sus posibilidades y Rody van Gemert mostró su familiaridad con el instrumento hasta el punto de extraer del mismo todas sus posibilidades tímbricas, unas de las características de las guitarras de Torres.
Para “Cuna” de la Suite Compostelana de Mompou, Gemert desplegó un sonido limpio, muy redondo, así como un fraseo cuidado nota a nota y dejando que los silencios hablasen por sí mismos, como es necesario en la música de este compositor. Para Las Murcianas de Julián Arcas (paisano almeriense de Torres y colaborador del mismo en la definición de la guitarra moderna), Gemert reservó su despliegue de agilidades y de recursos técnicos, como la alternancia en las mismas frases de notas plenas y de armónicos, además de la claridad en el desarrollo de los planos sonoros. En la Serenata Española de Tárrega, destacó el fraseo melancólico y la nitidez del trémolo tan de la casa Tárrega. Pilar MIralles plantea en su reciente obra, dedicada precisamente a La Perla, un juego con los colores que Gemert supo explicitar a la perfección, además de alternar diversos tipos de toques. Especialmente brillante fue la interpretación de la Sonata de Manuel Castillo (nieto del primer propietario de la Perla), que exige del intérprete tanto la agilidad y el virtuosismo de los movimientos extremos como la delicadeza en la pulsación del segundo. No me acabó de convencer la versión del propio guitarrista del Tombeau pour Monsieur de St. Colombe de Marais, pero sí la transcripción inédita de Tárrega de la habanera de la zarzuela La gallina ciega de Fernández Caballero, cadenciosa y elegantemente interpretada por el guitarrista holandés. Para terminar con los aires de salón y los glissandi perfectamente ensamblados de Cajita de Música del propio Tárrega.
Andrés Moreno Mengíbar


