SEVILLA / Dreyer, ilustrado por Juan de la Rubia

SEVILLA / Dreyer, ilustrado por Juan de la Rubia

Sevilla. Iglesia del Hospital de los Venerables. 9-XI-2021. Proyección de La pasión de Juana de Arco, de Carl Theodor Dreyer, con improvisaciones al órgano de Juan de la Rubia.

El Festival de Cine Europeo de Sevilla ha tenido la feliz idea de aunar la genialidad de Dreyer en su fiel retrato del proceso de Juana de Arco filmado en 1928, con el arte improvisatorio del gran organista Juan de la Rubia. Profesor precisamente de esta materia en la ESMUC, de la Rubia se enfrentaba nada menos que a casi dos horas en las que tenía que irse ciñendo al transcurso de esta tenso y visionaria película, en la que Dreyer experimentó con enfoques, planos, posiciones de cámara, efectos de iluminación y, sobre todo, con la expresividad y hasta el expresionismo de los rostros, especialmente de la protagonista, Maria Falconetti.

Juan de la Rubia pudo beneficiarse de las infinitas posibilidades que brinda el impresionante órgano construído en 1991 por Gerhard Grenzing para la entonces recién restaurada Iglesia de los Venerables. Un instrumento de gran porte y con la enorme versatilidad que ofrecen sus cuarenta y cinco registros. A pesar de tratarse de una improvisación, se hizo patente que de la Rubia había diseñado un planteamiento previo en función de las situaciones dramáticas y los momentos clave de la película. Para el personaje de Juana adopta un motivo melódico que se va transformando y entrelazando con otros temas.

Sorprende en este organista la manera en que combina el libre vuelo de la fantasía con el recurso a sólidas formas estructurales, consiguiendo de esta manera una sensación de unidad en el discurso musical. Un discurso que por veces se acercaba al estilo francés de un Widor y que por otras se miraba en referencias mendelssohnianas. Jugó a su gusto con los registros, densificando las texturas hasta alcanzar clímax sonoros y expresivos en la escena de la exhibición de los instrumentos de tortura y, ante todo, en la impresionante escena del desfile hacia la hoguera y la ejecución de Juana, largo pasaje en el que de la Rubia desplegó una descomunal fuga de fuerza creciente sustentada sobre los grandes juegos del órgano. Impresionante, sin más.