SEVILLA / Conductus Ensemble, los Motetes de Bach a escala humana

Sevilla. Espacio Turina. 14-III-2026. XLIII Festival de Música Antigua de Sevilla (FeMÀS). Conductus Ensemble. Andoni Sierra, director. Obras de Bach.
Los Motetes de Bach constituyen un episodio de su legado custodiado comúnmente por los muy cafeteros bachianos; son unas obras imponentes, de una belleza y un recogimiento excepcional, pero también abiertamente complejas para los intérpretes que se enfrentan a ellas. Son muchos los peligros con los que pueden dar. Por ejemplo, el de la monotonía, también el de la excesiva lentitud, la expresión de los afectos en modo operístico o el empacado del coro y el conjunto instrumental como un armazón indistinguible.
Frente a tantos posibles desperfectos, el Conductus Ensemble —con un elenco que presentaba a varios e importantes músicos de la Orquesta Barroca de Sevilla— ofreció una versión muy valiosa de este repertorio. En Singet dem Herrn ein neues Lied BWV 225 Sierra demostró una gradación muy cuidada de los volúmenes, y el coro —esa sería la tónica— ofreció una dicción limpia, con voces dúctiles e individualizadas cuando así debían hacerse notar. Con Jesu meine Freude BWV 227 se buscó un ritmo cómodo, unos tempi más rápidos que concentrados, pero tampoco exacerbados; sin querer poner en apuro a un equipo que, con buen pulso, sabía sacar adelante con hermosa expresividad un programa ciertamente difícil.
Komm, Jesu, komm BWV 229 y Lobet den Herrn, alle Heiden BWV 230 fueron dos de los motetes interpretados con mayor contención y nitidez, esto último sería también otra de las características de la ejecución. La acústica del Espacio Turina, seca y muy directa, podía haber señalado la más mínima descoordinación (…de haberla habido); y aunque no ayudó precisamente a compactar el sonido, favoreció los contrastes y le dio al apartado instrumental —no siempre necesariamente presente en estas piezas— un lugar importante, un estímulo notable para el coro.
Ismael G. Cabral
(foto: Lamadrid)


