SEMBLANZA / Till Fellner: el orden y la hondura

Con esta semblanza de Till Fellner continuamos con la presentación de los diez pianistas que participarán el día 1 de diciembre de 2025, en el Auditorio Nacional, en el concierto extraordinario con el que la Revista SCHERZO celebra su 40º Aniversario. A todos ellos expresamos, una vez más, nuestro agradecimiento.
Nacido en Viena en 1972, Till Fellner encarna la figura del perfecto austriaco: sobrio y elegante en las formas, aparentemente reservado, con un mundo interior limpio y ordenado. En sus recitales uno se siente abrumado por su austeridad casi religiosa y por ese estilo tan directo y a la vez profundo que denota una visión total del arte. Todo ello le viene de su época de estudiante en su ciudad natal con Helene Sedo-Stadler y de sus posteriores encuentros privados con maestros como Meira Farkas, Oleg Maisenberg, Claus-Christian Schuster o Alfred Brendel, a quien visitó durante años en Londres. Sus lecciones le resultaron extremadamente beneficiosas y la idea tan sencilla de que el intérprete debe servir a la obra se revela con la misma claridad en el mentor que en el discípulo.
Reconociendo que toda carrera musical es de fondo y ha de desarrollarse pausadamente, también en la vida de Fellner hubo un día que lo cambió todo. Fue en septiembre de 1993 al proclamarse ganador del Concurso Clara Haskil en Vevey (Suiza), donde interpretó el Concierto para piano K 482 de Mozart con una naturalidad aplastante por la que suspirarían músicos más maduros, como puede apreciarse en la grabación que se preserva de entonces.
A partir de ahí se las tuvo que ingeniar para superar un listón que para otros resultaría inalcanzable, y lo hizo trazando con inteligencia su camino, midiendo bien sus pasos desde las fuertes raíces del repertorio clásico: la música de Beethoven, Mozart y Schubert centró desde el principio lo esencial de su mirada, abriéndose progresivamente hacia el pasado (Bach como enorme impresión tras escuchar las grabaciones de Fischer) y hacia una modernidad representada por compositores como Berio, Carter, Holliger, Kurtág, Lachenmann o Ligeti.
Como es natural en una carrera que suma ya más de tres décadas en lo alto, vemos muestras de coraje (la integral de las sonatas de Beethoven interpretada en Nueva York, Washington, Tokio, Londres, París y Viena entre 2008 y 2010) y una nómina de orquestas tan imponente como la de los directores con los que ha colaborado, entre ellos históricos como Claudio Abbado, Bernard Haitink, Nikolaus Harnoncourt, Charles Mackerras o Neville Marriner. Más duraderas suelen ser las alianzas en la música de cámara, destacando en su caso las forjadas con la violinista Viviane Hagner, el violonchelista Heinrich Schiff o el tenor Mark Padmore, exponente como él de una elegancia clásica por la que no pasa el tiempo.
Al haberse mantenido siempre alejado del foco mediático, dedicado al arte desde la modestia y la falta de pretensiones, su discografía no es tan amplia como podría pensarse y recoge solamente lo que ha considerado primordial. Mozart, Schubert y Schumann tienen su espacio desde su época en Erato y hace unos años se unió al Cuarteto Belcea para grabar en Alpha el Quinteto con piano de Brahms, pero sus mejores discos hay que buscarlos en ECM: un Bach diáfano y de sonido envolvente, un Beethoven de primer orden en solitario y junto a Nagano, un introspectivo pero intenso Primer Año de los Años de Peregrinaje de Liszt y un inesperado registro consagrado a la música de cámara de Harrison Birtwistle junto a Lisa Batiashvili, Adrian Brendel, Amy Freston y Roderick Williams.
En nuestro país ha estado presente prácticamente desde sus inicios. Se presentó en el Festival Mozart de La Coruña en junio 1998 y debutó en el Ciclo de Grandes Intérpretes en mayo 2005, aunque ha visitado también otras capitales (Alicante, Barcelona, Bilbao, Cáceres, Palma, Sevilla, Zaragoza…) e incluso lugares recónditos como el municipio cántabro de Comillas, donde en 2022 confirió a la Fantasía en Do menor de Mozart y a la Waldstein de Beethoven un tono serio y trascendente.
El talento, la sobriedad y la técnica se unían íntimamente. Hoy, profesor en Graz y en Zúrich además de activo concertista, sigue reivindicando la mesura en tiempos de desmesura, asumiendo y modernizando la tradición para entregársela, como sus mayores hicieron con él, a las nuevas generaciones.
Asier Vallejo Ugarte
[Foto: Koupo Kikkas]
Till Fellner debutó en SCHERZO en el X Ciclo de Grandes Intérpretes en mayo de 2005. Ha actuado en 4 ocasiones en los conciertos de SCHERZO.
Till Fellner interpretará la Sonata nº 27 en Mi menor, op. 90 de Beethoven en el Concierto por el 40º Aniversario de SCHERZO.

Concierto 40º aniversario de la Revista SCHERZO
1 de diciembre de 2025. Auditorio Nacional. Madrid.
Caja
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