SARDÓN DE DUERO (VALLADOLID) / Schola Antiqua: El vino y la espiritualidad que alegra el corazón

Sardón de Duero (Valladolid). Iglesia de Santa María de la Abadía Retuerta. 29-VI-2025. XVIII Encuentro “Arte y Vino”. Schola Antiqua. Juan Carlos Asensio, director. Canto gregoriano y música medieval.
Las diez voces masculinas del conjunto Schola Antiqua, más la de su director, Juan Carlos Asensio, han puesto el domingo gregoriano y medieval como broche final a la XVIII edición de los encuentros “Arte y Vino”, que desde el pasado viernes se han celebrado en Valladolid y su provincia bajo la iniciativa y mecenazgo al alimón de dos bodegas tan de la tierra como Domaine Belondrade y Abadía Retuerta. Ha sido un concierto cargado de magia y fascinación, de evocaciones, humor, “vino, aceite y agua” y hasta su puntito de erotismo y golferío. Fiel a la letra y al espíritu de un programa diverso que aglutinaba páginas gregorianas con otras procedentes de textos litúrgicos de la Misa de los locos, del Antiguo Testamento, del Cantar de los Cantares, de los Carmina Burana y de Las bodas de Caná.
Interpretaciones diáfanas y luminosas, cuidadas con el esmero estilístico propio de un músico tan riguroso e informado como es Juan Carlos Asensio; realzadas por la acústica y el marco único de la impresionante y desnuda Iglesia de Abadía Retuerta, un templo hoy laico, ubicado entre viñedos y barricas, en el monumento espectacular que es la abadía tardorrománica convertida hoy en hotel, bodega, paraíso y corazón de la bodega que lleva su nombre.
A tono con el entorno, la filosofía de los encuentros y el incomparable “marco” (también acústico), las voces de Schola Antiqua recorrieron un programa específico centrado en la “dimensión simbólica” que el vino —“que alegra el corazón del hombre”—, el aceite, el agua, la miel y hasta el sexo tienen en la liturgia católica. Un recorrido espiritual y milenario en que melodía y palabra expresaron sentidos y sentimientos atemporales, vigentes ayer, hoy y siempre. Todo lo cantaron, revivieron y enunciaron los avenidos cantantes de Schola Antiqua.
Y todo lo explicó con palabra sencilla Juan Carlos Asensio, titular del grupo vocal desde 1996 y una de las voces más reconocidas en el universo de la música antigua y gregoriana españolas. Uno y otros tuvieron el acierto de animar la actuación —centrada en el altar del templo— y utilizar procesionalmente el espacio inspirador del templo desamortizado en el que hasta los tiempos de Mendizábal vivieron, oraron y bebieron los frailes de la comunidad premostratense. Un efecto acústico ideal para la culminación de un encuentro de arte y vino en el que todo ha cabido. Desde la vanguardia hasta estos remotos cantos profanos y místicos. Arte sin cotas ni paréntesis. Boccherini y Messiaen. Bartók frente a Stravinsky. Bach y Azquinezer. ¡Música!
Justo Romero


