SANTES CREUS / Savall pletórico en el arte de la variación

Monasterio de Santes Creus. 13-VIII-2025. V Festival Jordi Savall. Hespèrion XXI. Enrike Solinís, guitarra. Andrew Lawrence-King, arpa barroca española. Xavier Puertas, violone. David Mayoral, percusión. Jordi Savall, viola de gamba soprano y dirección. Altre Follie
Bajo el título de Altre Follie, el arte de la variación y de la improvisación, Jordi Savall volvió a deslumbrar con un concierto repleto de virtuosismo, inscrito dentro de la V edición del Festival que se lleva a cabo, entre otros enclaves, en el Real Monasterio de Santes Creus. A sus ochenta y cuatro años Savall impartió, con su viola da gamba soprano construida en Londres en 1690, una clase magistral interpretativa dedicada a obras de Diego Ortiz, Pedro Guerrero y Santiago de Murcia, entre otros compositores.
La plaza Bernat Calvó, rodeada de las antiguas dependencias monacales de Santes Creus, fue el espacio escogido para acoger este concierto en el que Savall estuvo acompañado por cuatro renombrados intérpretes: Andrew Lawrence-King, colaborador de Savall desde 1988 y considerado como uno de los máximos referentes a nivel mundial en la interpretación del arpa barroca española; Xavier Puertas, integrante desde 1998 de los grupos Le Concert des Nations y Hespèrion XXI y profesor de violone en la ESMUC desde 2020; David Mayoral, discípulo de Pedro Estevan y cuya especialización en percusión histórica y árabe le ha llevado a actuar en conjuntos como L´Arpeggiata o Hespèrion XXI; y por último, Enrike Solinís, el intérprete bilbaíno especialista en cuerda pulsada renacentista y barroca que desde su conjunto Euskal Barrok Ensemble fundado en 2006, ha recibido un unánime reconocimiento internacional.
Con un sonido cuidadosamente amplificado, los cinco músicos que integraron en la noche del miércoles el conjunto Hespèrion XXI, dividieron el concierto en ocho apartados dedicados al arte de la variación (como las gallardas napolitanas o los canarios), a la improvisación sobre los característicos bajos ostinati de le follie recogidas en el Cancionero de Palacio, a danzas moriscas extraídas del Cancionero de Medinaceli o a la “cachua” tradicional procedente del Perú y que fue recopilada por el obispo Martínez Compañón a finales del XVIII, como se especifica en el programa que acompaña el concierto.
El programa contó con momentos estelares a nivel interpretativo. Enrike Solinís, acompañado por la percusión de David Mayoral, dio muestras de su talento con las Jácaras y Canarios de Gaspar Sanz en una exhibición de virtuosismo y musicalidad siempre atenta al matiz y a la claridad sonora. En las obras que quedaban recogidas en el apartado “La Isla de la Chacona” Andrew Lawrence–King nos acercó con su arpa a la sugestiva música de Santiago Murcia y Lucas Ruiz de Ribayaz bajo los precisos ritmos ostinati servidos maravillosamente por los demás instrumentistas. Durante la interpretación el propio Lawrence-King leyó el texto que exponía las delicias e inmensa abundancia que contiene la imaginaria e idílica isla de la Chacona.
Jordi Savall se reservó momentos en los cuales la musicalidad, la técnica deslumbrante, las dinámicas repletas de contrastes, los cambios súbitos de tempo o los claroscuros entre modalidades, surgían desde su viola con la idéntica magia que le ha acompañado durante decenios. Las celebérrimas glosas sobre “Todo el mundo en general “ de Francisco Correa d’Arauxo, las improvisaciones sobre canarios o la “Gaita” de Santiago Murcia daban habida cuenta de una agilidad y una técnica que no deja de asombrar al público. Concierto brillante y repleto de color que reservó espacio para momentos más íntimos con música anónima de tradición catalana y vasca y en el llanto perteneciente al Códice Trujillo del Perú, que Savall y los músicos quisieron tocar en recuerdo las víctimas de Ucrania y Gaza.
El arte de la improvisación y la variación brillaron a su máximo nivel en un concierto en que Savall y los músicos acompañantes estuvieron pletóricos.
Lluís Trullén
(Foto: Èric Altimis | Festival Jordi Savall 2025)


