SANTES CREUS / La música sonó durante el eclipse en el Festival Jordi Savall

Monasterio de Santes Creus (Tarragona). 12-VIII-2026. VI Festival Jordi Savall. Concierto para un eclipse. Josep Maria Martí, tiorba. Obras de Haendel, Purcell, de Visée. Capella Reial de Catalunya. Hespèrion XXI. Jordi Savall, director. Homenaje a Copérnico.
La fecha del 12 de agosto cobraba un significado especial dentro de la programación de la sexta edición del Festival Jordi Savall. El enclave donde se ubica el Real monasterio de Santes Creus, sede de los conciertos, se veía favorecido por el eclipse total de sol que cubrió parte de nuestro país la tarde del miércoles. Perfectas condiciones climáticas contribuyeron a que los dos conciertos celebrados durante la jornada, se pudieran vivir bajo las mejores condiciones meteorológicas.
Unas trescientas personas pudieron asistir al concierto a cargo de Josep Maria Martí dedicado a transcripciones para tiorba y guitarra de obras de Purcell, Haendel, Couperin, Visée. Rodeados por los viñedos de Les Pobles —localidad vecina del enclave monástico—, la música acompañaba la impactante belleza lumínica que se iba produciendo durante el eclipse. Composiciones de extrema delicadeza adaptadas por el propio tañedor de tiorba, extraídas del Dido and Aeneas (“When I am laid in earth”), del Serse haendeliano (“Ombra mai fu”) o composiciones originales de Robert de Visée, llenaron de placidez la cálida luminiscencia que iba produciendo el eclipse en un paraje excepcional. El momento culminante llegó con la plenitud del eclipse. Miembros de la Jove Capella Reial de Catalunya pusieron la voz a Lumen Tenebrae de Bernat Vivancos, obra que en su totalidad será estrenada el día 14 de agosto. Inspirada en los primeros versículos del Génesis, esta página polifónica en la cual se describe el paso de la oscuridad a la creación de la luz, secundó los instantes de oscuridad y el momento del ocaso, con los primeros rayos del sol emergiendo del eclipse.
El segundo concierto de la jornada, iniciado ya en plena noche y celebrado en la plaza de Sant Bernat ubicada dentro del enclave monástico, estuvo dedicado a la figura de Copérnico. La fórmula que Savall ha empleado para glosar figuras tan diversas como Marco Polo, Erasmo de Rotterdam o Ignacio de Loyola, fue adaptada de nuevo para la figura del astrónomo y matemático polaco. La narración cronológica de los aspectos fundamentales de la vida del personaje y las referencias contextualizadas de episodios históricos contemporáneos, se compaginaban con distintos pasajes musicales cuidadosamente seleccionados.
Las voces de La Capella Reial de Catalunya dirigida por Lluís Vilamajó junto a tres solistas polacos invitados para la ocasión, y el conjunto instrumental Hespèrion XXI dirigido desde la viola da gamba soprano por Jordi Savall, hicieron revivir la figura de Copérnico (1473-1543) que en un convulso Siglo XVI, supo mantenerse fiel a la idea del heliocentrismo, teoría revolucionaria para la teología y la astronomía, pilar fundamental para la concepción actual del universo. El sonido del cornetto, salterio, laúd, viola da gamba, guitarra morisca… secundaba la veintena de episodios narrados por la actriz Silvia Bel y la música de autores como Ramos de Pareja, Sebastian de Felstin, Clement Janequin, Heinrich Isaac, convivía, entre otras, con música perteneciente a autores polacos y a obras anónimas también polacas de los Siglo XV y XVI. Ya a la media noche finalizaba una jornada donde música y astronomía tuvieron un feliz encuentro.
Lluís Trullén
(fotos: Eric Altimis)


