SANTANDER / Spanish Brass, la seducción del metal

SANTANDER / Spanish Brass, la seducción del metal

Santander. Centro Botín. 18-VIII-2021. 70° Festival Internacional de Santander. Spanish Brass. Spanish Brass (a) LIVE: obras de Berio, Bataller, C. Halffter, Gallego, Bernstein, Albéniz, Serrat, Piazzola, Cardo y Piqueras.

La música contemporánea tiene gran presencia en el Festival de Santander desde su despegue en los años 80, y escucharla en el auditorio del Centro Botín, un escenario de arte con amplios ventanales al mar, tiene el mismo encanto que escuchar música antigua en los marcos históricos de la comunidad. Allí brindó Spanish Brass (Carlos Benetó y Juanjo Serna a las trompetas, Manuel Pérez a la tromba, Inda Bonet al trombón y Sergio Finca a la tuba) un concierto que ampliaría la mirada de los presentes por su cercanía, su diversidad y todo lo que las piezas del programa comportaban de novedad y descubrimiento, ninguna de ellas demasiado larga, ninguna demasiado corta.

Tocando hasta el anochecer, fundiendo sus sonidos con los últimos de la ciudad, derrocharon lucidez, una energía incesante y un humor que quedaba en el ánimo de la gente como manera de embaucar con sus cinco instrumentos, como forma de seducir masivamente desde una plantilla emblemática en el mundo de los metales pero infrecuente en nuestras salas de conciertos. Si el día anterior habían mostrado su enorme versatilidad en el espectáculo familiar dedicado a la música de Nino Rota para Fellini, fuente inagotable de sugerencias relacionadas con el circo, el mundo de la posguerra y los sueños, en esta velada en el Botín rebasaron holgadamente las expectativas.

Arrancaron al máximo, poniendo muy alto el listón con una de esas miniaturas de Berio (Call, 1985) que te sorprenden por sus dinámicas, por su capacidad para hacer de cualquier pequeñez algo vivo y lleno de sentido. Después desfilaron como láminas superpuestas las tres obras más recientes de la noche, afrontadas con ideas claras, rápidas y decididas, como músicos con los pies en la tierra, aunque de pronto advirtiesen claroscuros y pensamientos profundos, ecos de un mundo antiguo y venerable. Fue así en Oniwakamaru y la carpa gigante (2020) de Ángela Gallego y, más intensamente, en el Quinteto para instrumentos de metal (2020) de Cristóbal Halffter, de un Halffter presente en el Festival desde que la Nacional interpretara Secuencias en la Plaza Porticada en el verano de 1964; siendo una pieza tan tardía, el Quinteto preserva rasgos quintaesenciales de su estilo. Completaba la tríada la A-Brass-Ada (2019) de Arnau Bataller, más distendida y desenfadada, llevada en vena por los cinco hasta las últimas consecuencias.

Tras la brevísima Dance Suite (1989) de Bernstein llegaron los arreglos, que hicieron crecer la intensidad en el ambiente: Asturias de Albéniz (Maxi Santos), Mediterráneo de Serrat y Oblivion y Libertango de Piazzola (Tierrhy Caens). Iba hacia la hora y media el concierto pero de allí no se movería ni un alfiler, pues tanto Pentabrass (2007) de Ramón Cardo como De Cai (1997) de Pascual Piqueras, transitando de los sonidos del Jazz a los del flamenco, habían de cumplir (y cumplieron) la promesa de la extroversión reservada a los grandes finales.