Salvador Vázquez: ‘La música española constituye una de mis grandes pasiones y, en particular, Joaquín Turina’

Más de un siglo, concretamente desde 1916 (en Buenos Aires y Montevideo), hace que la comedia lírica Margot de Joaquín Turina, estrenada en el Teatro de la Zarzuela dos años antes, no se interpreta de forma íntegra. En los días 22 y 23 de enero, Salvador Vázquez, al frente de la Orquesta de Córdoba, asumirá la responsabilidad de sacar del olvido esta pieza lírica fundamental en la trayectoria de Turina y uno de los jalones imprescindibles de la historia de nuestro teatro lírico.
¿Cómo surge la idea de recuperar en Córdoba esta composición de Joaquín Turina?
La música española constituye una de mis grandes pasiones y, en particular, Joaquín Turina es uno de los compositores a los que profeso una admiración más profunda. Turina logró articular un lenguaje propio, absolutamente reconocible, en el que la impronta del folclore andaluz está constantemente presente. Conocía Margot tanto por la reducción para piano realizada por el propio compositor como por su adaptación para banda, que estudié desde, diría, mis diecinueve años. Siempre me fascinó la belleza de su música y la manera en que incorpora una saeta antigua, estilizada y armonizada conforme a su personal lenguaje musical. Al plantear mi segunda temporada al frente de la Orquesta de Córdoba, sentí que había llegado el momento de apostar por rescatar íntegramente la música de esta comedia lírica, aunque fuera en versión de concierto.
Turina la compone recién regresado de sus años de estudios en París. ¿Cuánto hay de francés y cuánto de español en la partitura? ¿Con qué tipo de música se encontrarán los oyentes cordobeses?
Resulta muy revelador observar que los tres primeros números de la comedia transcurren en París y, en ellos, no se percibe ninguna referencia explícita al folclore andaluz. La obra se abre con una fanfarria y continúa con un vals ambientado en un salón parisino. Es, sobre todo, en el color de la orquestación donde se advierte con claridad la huella de su etapa francesa, algo que ya se manifiesta magistralmente en La procesión del Rocío, obra anterior a Margot. A partir del segundo cuadro del primer acto, la acción se traslada a Sevilla. Este se inicia con un preludio orquestal que, en mi opinión, constituye el gran preludio de toda la comedia. Aquí el folclore irrumpe con fuerza en una pieza que condensa los principales motivos y temas de la obra. Turina guía a cada personaje mediante distintos leitmotivs que articulan de forma magistral el discurso dramático. Cabe señalar, además, que uno de estos temas reaparece años más tarde en “Orgía”, de las Danzas fantásticas. Las referencias al folclore sevillano atraviesan prácticamente el resto de la partitura: en la plazoleta durante la noche del Jueves Santo suena una marcha, Amparo entona una saeta; en el segundo acto escuchamos una sevillana, un garrotín… Todo ello admirablemente integrado en el desarrollo dramático.
Apenas si Turina tenía por entonces (salvo algunos ensayos juveniles en Sevilla y Madrid) experiencia en la composición para la voz. ¿Se nota ello en la escritura de Margot?
Sin duda. No solo porque se trate de uno de sus primeros trabajos vocales de gran formato, sino también porque el proceso compositivo fue extraordinariamente vertiginoso. La música se escribió prácticamente de manera simultánea al libreto durante el mes de julio, en Sanlúcar de Barrameda. El propio Turina llegó a confesar en una carta: «Yo no estoy hecho para estas prisas». En el caso del barítono, el personaje de José Manuel presenta una escritura vocal llevada verdaderamente al límite. La parte de la cantaora es quizá una de las más complejas de toda la obra. Resulta llamativo pensar que el compositor pudo concebirla para una soprano, ya que alcanza un registro muy agudo y plantea dificultades notables para una vocalidad flamenca tradicional.
La crítica del momento incidió en la endeblez del libreto. ¿Cómo lo ve usted?
Considero que el primer acto está muy bien planteado y que, junto a las partes habladas, la trama se sigue con claridad. No obstante, es cierto que a partir del segundo acto surgen algunas ambigüedades dramáticas. Se afirma que José Manuel termina finalmente con Amparo, pero en su última escena conjunta se percibe o parece que ella no desea retomar la relación. La música alcanza en este acto cotas de un dramatismo extraordinario y, sin embargo, todo desemboca en un simple “adiós”. José Manuel es un personaje profundamente indeciso, incapaz de definir su rumbo vital; en el fondo, actúa con egoísmo y juega con los sentimientos de ambas mujeres. En ocasiones uno piensa que un desenlace más abiertamente trágico habría reforzado el libreto. No es casual que, en el último dúo, Margot le sugiera a José Manuel: «¿Por qué no me matas?». Una frase extrema, sí, pero no ajena a la tradición operística y, lamentablemente, tampoco a una problemática muy vigente.
¿Cuáles son sus momentos preferidos de la partitura?
En primer lugar, el último cuadro del primer acto, que condensa durante casi veinte minutos la esencia de Andalucía. En el célebre final de este acto, la marcha no funciona únicamente como un elemento idiomático, sino que adquiere una profundidad dramática extraordinaria: es el instante exacto en el que Margot descubre que José Manuel está prometido con otra mujer, que “pertenece” a otra, y en el que todas sus promesas de amor se desmoronan. Me apasiona igualmente el dúo del segundo acto entre Amparo y José Manuel, así como el vals inicial y la sevillana del segundo acto. Podría citar muchos momentos.
Háblenos del elenco vocal seleccionado para esta ocasión.
Este ha sido, sin duda, uno de los grandes privilegios del proyecto. He podido contar con artistas y profesionales de primer nivel, muchos de ellos amigos y colegas de larga trayectoria. Tenía claro que para una iniciativa tan especial debía rodearme de intérpretes con los que existiera una plena sintonía artística y cuya vocalidad se ajustara perfectamente a cada personaje. Berna Perles es una gran apasionada de Turina y hace algunos años hablamos sobre la posibilidad de abordar Margot. Alba Chantar posee un color vocal propio y especialmente idóneo para Amparo, un personaje que parte de una aparente fragilidad y despliega una enorme fuerza en el segundo acto. Javier Franco afronta el exigente reto vocal de José Manuel, y desde el primer momento tuve la certeza de que podría asumirlo de manera formidable. Junto a los tres he trabajado en numerosas ocasiones, lo que facilita enormemente el proceso. Es la primera vez que colaboro con Anabel Castillo, que da vida a la cantaora. No fue fácil encontrar una voz con un registro tan amplio como el que exige la escritura de Turina, y Anabel reúne todas esas cualidades. Quisiera también agradecer al Coro de Ópera de Córdoba su implicación en el proyecto, así como a sus solistas, que encarnan personajes como Lily, Alfonsa, un señorito y los amigos de Margot.
¿Piensa continuar con la Orquesta de Córdoba esta línea de recuperación del patrimonio lírico español? ¿Cuáles serían sus próximos proyectos?
Tanto Roberto Palmer, nuestro gerente, como yo compartimos con absoluta claridad este objetivo. Ya estamos perfilando en el horizonte alguna nueva idea que, por el momento, no podemos desvelar. Por desgracia, nuestro patrimonio musical está repleto de obras olvidadas de un valor artístico considerable. Ahora bien, también es cierto que algunas han caído en el olvido por razones que conviene analizar con rigor.
¿Cómo ha sido la acogida de esta iniciativa por parte de la orquesta?
La Orquesta de Córdoba cuenta con un amplísimo historial de grabaciones dedicadas a la recuperación del patrimonio musical español. Los profesores valoran enormemente este tipo de proyectos y el trabajo con ellos está siendo verdaderamente enriquecedor. Cada día me siento más afortunado de colaborar con una formación dotada de una personalidad tan definida y de una profesionalidad ejemplar.
¿Se aprovechará la ocasión para realizar una grabación de una obra hasta ahora inédita en el panorama fonográfico?
Así es. Uno de los aspectos más estimulantes del proyecto es la realización de la primera grabación íntegra de la obra, que se llevará a cabo con el sello IBS Classical. Esto ha sido posible gracias al apoyo de la Fundación Kutxabank, que acogió la iniciativa desde el primer momento con un entusiasmo extraordinario.
Andrés Moreno Mengíbar


