ROTTERDAM / El mar en carne humana

Rotterdam. Luxor Theater. 9-IX-2026. Scapino Ballet. Laurens Colegium. Filarmónica de Rotterdam. Dirección artística: Nanine Linning. Voz y dirección musical: Barbara Hannigan. La mer (músicas de Debussy y Kyriakides).
Un suspiro en la voz de Barbara Hannigan, que recuerda al romper de una ola, sirve de inicio y cierre de este evocador espectáculo ideado por Nanine Linning para el Scapino Ballet. El mar ha sido una constante en la inspiración humana y, en este espectáculo, se vuelve a él desde una perspectiva crítica sobre la acción del ser humano respecto uno de los elementos fundamentales de nuestro planeta. A nivel musical, se alternan dos obras de Claude Debussy (La mer y Sirènes) con las piezas compuestas por el compositor chipriota Yannis Kyriakides para este espectáculo.
El Scapino Ballet es uno de los grandes referentes de la danza contemporánea a nivel internacional. Su directora, Nanine Linning, es una de las coreógrafas más afamadas y en su currículum destacan sus aplaudidas intervenciones operísticas bien sea como directora de escena, bien como coreógrafa. En este caso, idea un espectáculo que podemos dividir en ocho escenas: cuatro sobre la música de Debussy y cuatro sobre las de Kyriakides. Linning explora en esos ocho paisajes la compleja relación de la humanidad con el mar: desde la fascinación de la racionalidad mítica, hasta la lógica depredadora contemporánea. Un buen ejemplo es la recreación de la pesca por electrificación en los cuerpos de los bailarines, que constituyó uno de los momentos más crudos y efectivos del espectáculo. Asimismo, tampoco falta la reflexión sobre las enfermedades que, sobre los mares, está provocando la acción humana a nivel global. A nivel técnico, el Scapino Ballet es todo un derroche de recursos, precisión y vanguardia. Ya en el primer número sobrecoge la complejidad, caótica y armónica a la vez, que se consigue.

Barbara Hannigan es una de las artistas más singulares y heterodoxas del panorama internacional. En este espectáculo canta, dirige la orquesta y actúa junto a los bailarines coronándose en una especie de diva absoluta de la modernidad. En los números vocales escritos por Kyriakides destaca su capacidad para evocar en el color de la voz lo ancestral con un canto que recuerda a ciertos cantos mediterráneos, especialmente del sur de Italia y Grecia, pero sustentado sobre una sólida técnica y una precisa y controlada emisión y afinación. La razón de ese enfoque estético radica en que el compositor ha escogido textos conservados del Oráculo de Delfos. En escena, además, demostró un entendimiento absoluto con el Scapino Ballet.
Pero también fue ella la encargada de dirigir las piezas de Debussy a la Filarmónica de Rotterdam. En ese sentido, ofreció una versión flexible y nítida tanto de La mer como de Sirènes. Particularmente en La mer, destacó por la conexión que supo desarrollar entre algunas de las ideas secundarias en una interpretación de enorme personalidad. Por su parte, la Filarmónica de Rotterdam demostró su extraordinaria calidad; no en vano es una de las orquestas de referencia a nivel internacional, especialmente por su olfato a la hora de reconocer y trabajar con los mejores talentos de la dirección. Magnífica también resultó la intervención del Laurens Collegium en Sirènes.

En los últimos tiempos, está creciendo la tendencia a fusionar música electroacústica con el repertorio tradicional. Así ha ocurrido recientemente, por ejemplo, en Salzburgo, tanto el año pasado en Jovánschina de Mussorgski en el Festival de Pascua, como este año con Carmen de Bizet en el Festival de Verano. El trabajo de Yannis Kyriakides es muy superior al de esos dos ejemplos citados. El compositor crea músicas evocadoras y complejas, como ese segundo número, tras De l’aube à midi sur la mer que se construye sobre los ecos de la composición de Debussy. Asimismo, en el último número recurre al canto de Sirènes, en lo que parece el eco de un eco. Al final, se vuelve a escuchar a Hannigan, entre el canto de una sirena y el de una ola, evocándonos a través de su voz la profunda conexión del ser humano con el mar.
César Rus
Foto: Jubal Battisti


