Roberto Ugarte: “El piano volverá a sonar en el Ciclo de Grandes Intérpretes”

Roberto Ugarte: “El piano volverá a sonar en el Ciclo de Grandes Intérpretes”

El pasado mes de enero se anunció el nombramiento de Roberto Ugarte Alvarado (Vitoria-Gasteiz, 1962) como gerente y director artístico de la Fundación Scherzo, tras la renuncia de su predecesor, Patrick Alfaya. Abierto, prudente y decidido, experto conocedor del terreno gestor, con buen sentido del humor, negocia con diplomacia los temas delicados y habla con entusiasmo sobre el futuro. En plena canícula y en plena pandemia, cuando España se esfuerza por la recuperación, a menudo en una confusa mezcla de pulsiones contradictorias en la que se dan la mano coraje, atrevimiento, inconsciencia y precaución, nos acercamos a Ugarte para conocer un poco más a la persona y también para saber de los planes para la fundación y, por otro lado, para la Orquesta Ciudad de Granada, de la que acaba de ser nombrado nuevo gerente.

Su nombramiento en la Fundación Scherzo se anuncia en enero y, casi sin darse cuenta, se nos viene encima la pandemia. ¿Qué planes hay para completar este convulso 25º aniversario del Ciclo Grandes Intérpretes?

Efectivamente, empecé con el concierto de Javier Camarena y luego siguió el de Grigory Sokolov, pero vino la pandemia y… ¡ya no he tenido más conciertos! La situación en marzo parecía el acabose. En estos meses hemos seguido trabajando para intentar reiniciar la actividad en cuanto fuera posible. Había que intentar recuperar en lo posible lo cancelado, aunque no sabíamos bien cuándo íbamos a poder reanudar y cómo. Cuando a mediados de junio los principales promotores tuvimos una primera reunión telemática con la directora general del INAEM, Amaya de Miguel, empezamos a vislumbrar la posibilidad de reanudar la actividad en otoño. Con esta perspectiva, y con la valiosísima colaboración de artistas —muchos de los cuales son absolutamente fieles al ciclo— y agencias, hemos intentado recuperar todo lo que hemos podido y trazar los planes para el futuro. Así, en este otoño mantendremos los conciertos previstos y recuperaremos uno de los cancelados. El calendario queda de la siguiente forma: 29 septiembre, Pierre-Laurent Aimard; 20 de octubre, Dúo del Valle; 10 de noviembre, Angela Hewitt, y 2 de diciembre, Ivo Pogorelich. Eso permite mantener un ritmo de un concierto mensual, que me parece el adecuado para nuestro público, al que tampoco conviene saturar.

¿Y cómo van a organizar el asunto del 75 por ciento del aforo? Porque entiendo que esa es la limitación, al menos en este tramo final. En este sentido, ¿se mantendrá hasta final de año o cuál es la intención?

Está claro que tendremos que acoplar a los abonados en ese 75 por ciento del aforo, y el ‘cómo’ habrá que decidirlo en función de la distribución del mismo que decida el INAEM para el Auditorio Nacional, que todavía no está decidida, y sobre el que además hay que tener en cuenta que una mayoría de abonados de nuestro ciclo se sitúa en el lado izquierdo de la sala para poder ver las manos de los pianistas. Los conciertos tendrán lugar sin descanso y, por supuesto, la mascarilla será obligatoria. Los artistas han respondido de inmediato con la mejor disposición para rehacer el programa y adaptarlo a las circunstancias. El Dúo del Valle mantiene su intención de hacer Schubert-Corigliano-Ravel, Hewitt tocará las Goldberg y Pogorelich ofrecerá un programa Chopin (Tercera sonata, Fantasía op. 49 y Polonesa-Fantasía) que seguro encantará al público. El programa de Aimard está aún pendiente. En lo referente al porcentaje de aforo, lo que sabemos después de la reunión con el INAEM es que la intención es abrir con el 75 por ciento, pero, si en octubre el panorama es bueno, la idea es ampliar al ciento por ciento. Creo que es importante transmitir que el piano va a volver a sonar, y que lo va a hacer con la seguridad debida. He admirado mucho el coraje de Antonio Moral en Granada. Su apuesta ha sido valiente y ha salido magníficamente. Y es estupendo que eso tenga continuidad en Santander o San Sebastián, y por supuesto en el Ciclo Grandes Intérpretes.

En cuanto a la temporada próxima, ¿qué nombres puede anticipar?

Nuestra intención es presentar la temporada 2021 en octubre. Puedo decir que repetirá Sokolov, pero de nombres no puedo anticipar más. Sí digo que nosotros solemos hacer diez conciertos, y que en este 2021 haremos doce: los diez de la temporada habitual y los dos recuperados de Zacharias y Volodos de esta temporada 2020. Los nuevos abonados adquirirán el ciclo completo y los que renueven su actual abono naturalmente accederán también al ciclo íntegro, pero no pagarán los dos conciertos que se trasladan de año. Estoy trabajando mucho con Antonio Moral, que, como sabe, es nuestro asesor artístico. Con sus contactos, ya puede imaginar que vendrán los mejores…

Un aspecto complementario al Ciclo de Grandes Intérpretes es el Ciclo de Jóvenes Intérpretes, que este año no se ha celebrado. ¿Va a volver?

Ese ciclo se estaba haciendo en los Teatros del Canal y por temporada, no por año natural como sucede con el otro. Puedo decirle que ahora va a pasar a desarrollarse por año natural y se va a hacer en la sala de cámara del Auditorio Nacional. Creo firmemente que el sitio natural para este ciclo es esa sala de cámara, que tiene los medios, la acústica y el ambiente perfecto. Nuestros abonados del Ciclo de Grandes Intérpretes están acostumbrados a venir al Auditorio. Es su sala. Vamos a hacer cuatro conciertos, uno por trimestre. El ciclo combinará los jóvenes intérpretes nacionales, que creo es nuestra obligación, y los jóvenes intérpretes internacionales. Además, tengo muchísimo interés en que nuestros abonados del Ciclo de Grandes Intérpretes lo asocien al de Jóvenes Intérpretes. Y haremos una promoción significativa. Porque, además de la obligación que tenemos de promover y proteger a los jóvenes, hay que tener en cuenta que también ellos aportan mucho, en términos de público y de ilusión, de frescura. Yo quiero dar un impulso fuerte a este ciclo porque creo que es importante, y más ahora.

Otra cuestión relacionada con la fundación es la de las becas de jóvenes intérpretes, que este año tuvieron que ser canceladas por razones obvias. ¿Hay intención de retomarlas?

Absolutamente. Tenemos la ventaja de que la presidenta de la fundación es Ana Guijarro, directora del Conservatorio de Madrid. Este año no fue posible materializar la convocatoria —prevista, de hecho, para junio-julio— y, además, tampoco está claro que el propósito, es decir, realizar estudios en el curso 2020-21 en otros países, fuera viable dado el panorama pandémico.

¿Qué nos puede decir sobre otras facetas de la fundación?

Tenemos que centrarnos ahora en algunas cosas. La primera es recuperar los abonados al Ciclo de Grandes Intérpretes que se perdieron en la gran crisis de 2008, aunque las presentes circunstancias no son, obviamente, las mejores. Nuestra segunda prioridad es dar un fuerte impulso al Ciclo de Jóvenes Intérpretes. Y luego está la línea editorial. Ese no es el campo en el que yo soy experto, pero está tras él Juan Lucas que sí lo conoce bien. Los libros editados en colaboración con la Editorial Antonio Machado hasta ahora incluyen títulos y autores relevantes, y la colección, teniendo en cuenta que al ser libros sobre música clásica el segmento de público al que van destinados es limitado, bien puede considerarse exitosa. Hasta ahora se han editado catorce volúmenes, que en general se han vendido muy bien, sobre todo los de Steven Isserlis (Por qué Beethoven tiró el estofado), José Luis Pérez de Arteaga (Mahler) y Josep Soler (Bach). Próximamente van a salir dos volúmenes más: Handel en Londres, de la musicóloga y directora británica Jane Glover, y El piano soviético, del pianista y estudioso italiano Luca Ciammarughi.

Por otro lado, usted acaba de ser nombrado gerente de la Orquesta Ciudad de Granada. ¿Cómo va a compatibilizar este cargo con el que ahora ocupa en la Fundación Scherzo?

Voy a tener residencia en Granada, pero vendré a Madrid con frecuencia. Compatibilizar ambas tareas fue mi planteamiento en la entrevista que mantuve durante el proceso de selección y en Granada lo entendieron perfectamente, cosa que agradezco, porque esta posibilidad de compatibilizar las dos tareas me proporciona una gran satisfacción.

Cuéntenos, pues, algo sobre su proyecto en Granada.

Se trata de una orquesta especial. Es pequeña, clásica y ha elegido siempre bien a sus directores, desde Juan de Udaeta hasta Andrea Marcon, pasando por Josep Pons, Salvador Mas y Jean-Jacques Kantorow. Es, en suma, una orquesta muy bien cuidada, bien formada, refinada, que no ha sufrido muchos cambios de plantilla y que tiene un futuro estupendo. Me ilusiona muchísimo este proyecto y seguro que va a ser una etapa muy provechosa con el próximo director artístico.

Claro, porque Marcon se va… ¿puedes decirnos quien es el nuevo director?

Es Lucas Macías Navarro, que además de excelente instrumentista (fue solista de oboe en la Orquesta del Concertgebouw) es un director con sólida formación y que, por las orquestas con las que ha tocado (la neerlandesa a la cabeza) ha tenido además la ocasión de aprender con las mejores batutas. Macías tiene un apoyo masivo por parte de la orquesta y estamos seguros de que hará una estupenda labor.

Entiendo que va a desarrollar una relación fuerte con el Festival de Granada.

Así es. No puede ser de otra manera. En primer término, tengo una estrecha conexión con Antonio Moral. En segundo lugar la relación de la orquesta con el festival estaba muy distanciada, pero Moral ya ha dado este año un golpe de timón, algo que era de sentido común desde todos los puntos de vista, empezando por el de los costes.

Que una ciudad tenga un festival importante y cuente con un papel significativo para la orquesta de la ciudad es lo más lógico del mundo.

Y de hecho esa conjunción de orquesta y festival es buena para el festival y para la orquesta. Entre otras cosas, para acceder a algunos artistas.

Como acaba de ocurrir con Krystian Zimerman en el Festival de este año…

Efectivamente. ¿Con cuántas orquestas ha hecho Zimerman los conciertos de Beethoven dirigiendo desde el piano? ¶

 

(Entrevista publicada en el nº 365 de SCHERZO, de septiembre de 2020)