Raúl Canosa: delicias del pianismo español

RAÚL CANOSA, piano
Serenatas y danzas españolas. Obras de Larregla, Canosa, Falla, Ernesto Halffter, Xavier Montsalvatge, Albéniz, Turina, Malats, Mompou, Rodrigo, etc. SM (1 CD)
Pianista virtuoso y de arrojada personalidad, el madrileño Raúl Canosa (1996) es figura singular de la dinámica y cosmopolita generación de pianistas españoles aún veinteañeros. Lo deja bien claro en este disco generoso, variado, ameno, arriesgado e intensamente propio, en el que bajo el epígrafe “Serenatas y danzas españolas” recorre algunas de las páginas más célebres y acabadas del piano español de siempre, desde Albéniz, Malats, Granados o Larregla, hasta sí mismo, con la pintoresca Jota robada, una extensa “fantasía brillante sobre temas aragoneses” en forma de collage que Canosa compuso en 2020 y que, entre arpegios, fino virtuosismo y giros bien previsibles, incluye hasta una cita de La boda de Luis Alonso.
Canosa impone su yo en visiones personales, con detalles y postizos de cosecha propia, que en ocasiones incluso pueden chirriar al oyente desprevenido. Como ocurre en el glisando final de las Seguidillas de Albéniz (Castilla) o en una versión inédita y recortada de la Serenata andaluza de Falla. Otras páginas, como la luminosa jota ¡Viva Navarra!, de Larregla, quedan marcadas por la singular impronta del intérprete, que distingue con riesgo y marchamo propio estas versiones inesperadas y ajenas a cualquier referencia o compromiso. Casi a lo Glenn Gould.
A pesar del vistoso y evidente dominio técnico, y la calidad puramente pianística que desprenden las 18 interpretaciones que incluye el cedé, lo mejor y más emocionante llega en las páginas más quietas y sugerentes. Canosa se embriaga de humos y añoranzas caribeñas en las delicias habaneras de Montsalvatge y Ernesto Halffter. De ensueños líricos en las canciones y danzas de Mompou y Rodrigo. Y se regodea sin reservas en los giros populares de la Serenata española de Malats. Disco cargado de delicias, bellezas, inteligencias y sorpresas. Que no dejará indiferente a nadie.
Justo Romero


