Scherzo | ENTREVISTA / Patricia Kopatchinskaja: "Invento nuevos escenarios para contar relatos ya conocidos"

Patricia Kopatchinskaja: “Invento nuevos escenarios para contar relatos ya conocidos”

Patricia Kopatchinskaja: “Invento nuevos escenarios para contar relatos ya conocidos”

La violinista Patricia Kopatchinskaja vuelve a España (Madrid, Canarias, Barcelona, Valencia, Zaragoza…) este mes de enero para tocar el Concierto de Stravinsky junto a la Orquesta Sinfónica de Bamberg y Jakub Hrusa. Posteriormente, en junio, regresará a la temporada del CNDM en un recital mano a mano con el pianista Fazil Say, con quien acaba de publicar un álbum centrado en repertorio clásico. Consagrada como una de las solistas internacionales más demandadas, sus aproximaciones a las obras del pasado y su fuerte vinculación con la música actual son siempre objeto de análisis y posicionamientos encontrados. Ella se siente cómoda como árbitra y propiciadora del debate, una consciente manera de mantener viva la tensión de la interpretación.

¿Cómo describiría el Concierto para violín de Stravinsky que va a interpretar en esta gira con la Sinfónica de Bamberg?

Mi relación con esta obra es cualquier cosa menos aburrida. Me atrevería a decir que no hay otra pieza comparable a ella en todo el repertorio de conciertos para violín. Me encanta su carácter un punto absurdo y también ese sentido casi diabólico que se encuentra agazapado detrás de la descarada máscara pseudobarroca de la obra, con Bach como supuesto referente. Es verdad que la música en sí misma parece ser seca, nada emocional, pero, en realidad, es casi un concierto de cámara que rezuma humor y tiene una personalidad entre ilusionista, acrobática y circense. Siempre pienso en Petrushka cuando lo toco porque, como en el ballet, en el Concierto Stravinsky parece haber tomado prestadas piezas musicales de todas partes ensamblándolas con un nuevo disfraz de payaso, algo así como un collage cubista.

¿Qué dificultades interpretativas le plantea?

Técnica, unión y ritmo. Esas tres. Pero esto no es ni lo que le interesa a la audiencia ni lo que me afecta a mí. Las cuestiones técnicas son básicas, claro, pero siento más curiosidad por el destino de un viaje que por el cómo lo organizo.

¿Por qué cree que en el catálogo de Stravinsky su Concierto sigue siendo una obra tan poco popular?

Probablemente porque no es una obra pensada para que el intérprete luzca su virtuosismo ni centrada tampoco en la belleza del sonido. Es música áspera que hay que traducir con colores y con fantasía. Es como una imagen en blanco y negro que los músicos hemos de colorear para conseguir hacer una animación, mover las figuras. Hay que crear con este concierto un teatro de marionetas. (…)

Ismael G. Cabral

[Foto: Alexandra Muravyeva]

 

(Comienzo de la entrevista publicada en el nº 391 de SCHERZO, de enero de 2023)