MURCIA / Pacho Flores, trompetista absoluto

MURCIA / Pacho Flores, trompetista absoluto

Murcia. Auditorio Víctor Villegas. 17-XII-2020. Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia (ÖSRM). Pacho Flores, trompeta. Director: Manuel Hernández-Silva. Obras de Jean Sibelius y Roberto Sierra.

Tres atractivos se daban en el último concierto sinfónico de la ÖSRM en este pandémico 2020 que superaron las expectativas puestas en ellos: un nuevo encuentro del maestro Hernández-Silva con la orquesta murciana, la presencia de uno de los solistas más relevantes del panorama internacional como es el trompetista venezolano Francisco “Pacho” Flores y el estreno en España del Concierto para trompeta “Salseando” de Roberto Sierra, que, desde Nueva York, pudo estar presenta en el evento por medio de Internet.

En atención a solista y compositor, se llevó la obra concertante a la segunda parte del programa, que era la que causaba más curiosidad en ser escuchada. Desde un dominio natural del lenguaje musical empleado por el compositor puertorriqueño, Pacho Flores se adentró en la partitura a través de la elaborada Cadenza que ocupa el primer movimiento, de carácter libre en su inicio antes de anunciar los ritmos caribeños que le suceden en los que solista y sección de metal se contrastan casi de igual a igual, implementados por una viva percusión que se apoderaba de la atención del oyente, antes de entrar en un solo que viene a preparar el brillante final de este tiempo.

La enorme musicalidad de Pacho Flores se manifestó con el fiscorno en el Bolero central en perfecta coordinación con su compatriota, el director Manuel Hernández-Silva, antes de su cadenciosa parte intermedia perfectamente adornada por el solista, que proyectaba un sentimiento evocador de este original son cubano, que vino a ser contrastado por una destacada improvisación final, en este caso, utilizando la corneta antes de la conclusión con los sentidos registros graves, nuevamente, del fiscorno.

El concierto entró en su fase más determinante con su Veloz, tercer movimiento, que propició poder completar el uso del resto de instrumentos de los hasta cuatro que llegó a utilizar. Empezó con la trompeta, siguió con la pícolo en un breve pasaje, antes de volver a la trompeta, dando la sensación de que el solista seguía patrones del compositor aportando adornos propios que fluctuaban en un mantenido accelerando hacia uno de los momentos más sorprendentes de la obra cuando el maestro Hernández-Silva dejó la batuta por los bongos acompañando rítmicamente con la orquesta en silencio. Ésta volvía a sonar para un breve e intenso stretto caribeño final.

El público, entusiasmado, rompió en uno de los más intensos y prologados aplausos acaecidos últimamente en el auditorio murciano, lo que llevó a que Pacho Flores hiciera dos bises a cual más interesante: la jazzística versión de Daniel Freiberg del tango Revirado de Ástor Piazzolla, y A mis hermanos, una versión propia para fiscorno de un merengue venezolano del guitarrista Aquiles Báez que no hizo sino incrementar la admiración del auditorio por la gran capacidad de improvisador de este trompetista absoluto.

La velada estuvo muy acertadamente contrastada previamente con una modélica construcción de la Quinta sinfonía Jean Sibelius por Manuel Hernández-Silva. Hay que decir que caló en el complejo y a la vez diáfano pensamiento musical del gran compositor finés consiguiendo la sonoridad que éste pide con sentido, musicalidad y experiencia, todo ello favorecido por su conocimiento de las posibilidades la ÖSRM, orquesta a la que este director está muy vinculado desde hace años.