El compositor (Shostakovich) y su cronista (Meyer)

MEYER / SHOSTAKOVICH:
Sonatas para violonchelo y piano. Joanna Sachryn, violonchelo. Paul Rivinius, piano. KALEIDOS (1 CD)
Cuando algún editor me pide que reseñe las composiciones de un musicólogo vivo y en activo, mi primera reacción es la de coger el primer tren nocturno para escapar de la ciudad y no acercarme a la ventanilla antes de que amanezca. En las dos últimas décadas, la musicología ha degenerado en una guerra de guerrillas, en la que uno de los bandos (el estadounidense) llega incluso a sostener que no es necesario saber leer música para obtener un doctorado en Musicología.
Sin embargo, Krzysztof Meyer no es un musicólogo cualquiera. Se trata de la mayor autoridad de Europa del Este en la vida y la obra de Dmitri Shostakovich, y no se anda con rodeos a la hora de hablar acerca de la opresión que el Estado comunista ejerció sobre Shostakovich, una actitud que le hizo poco popular entre los incondicionales pro-soviéticos. Meyer dio clases durante veinte años en la ciudad de Colonia y actualmente vive en Alemania Occidental. Este año cumple los ochenta años.
La Sonata para violonchelo y piano que coprotagoniza la presente grabación es la primera música suya que escucho y enseguida me he sentido atraído por su mezcla de lirismo, combatividad y un inconfundible regusto polaco en el gesto y el fraseo. La música conduce al oyente por lo que parece ser una espesura atonal, que finalmente aclara y despeja con un original y resolutivo giro de muñeca. La música resulta fascinante a muchos niveles y, combinada con la Sonata para violonchelo op. 40 de Shostakovich, irresistible. En un mismo disco, podemos escuchar tanto al compositor como a su cronista. ¿Quién da más?
Los extraordinarios intérpretes, Joanna Sachryn y Paul Rivinius, se muestran tan apasionados como impolutos en la ejecución de estas obras.
Norman Lebrecht


