Mateu Malondra, director del ME_MMIX de Mallorca: “El Festival es un territorio de confluencias”

Fundado en el año 2013 por Mateu Malondra, el Festival de música electrónica, música mixta, hibridaciones, instalación, conectividad y creación contemporánea ME_MMIX alcanza en 2025 su séptima edición, convirtiendo a Palma de Mallorca en un auténtico hervidero artístico-musical entre los días 14 y 23 de noviembre, fechas que ya han sido preludiadas por una serie de conciertos previos en los que se anticiparon las líneas maestras de la que será la edición más completa del festival palmesano. Desde las ponencias y los encuentros sectoriales hasta el cine, pasando por un amplio programa de talleres, la serie ME_MMIX:PÒDCAST, las instalaciones y los conciertos, que incluyen actividades familiares e inclusivas, el Festival ME_MMIX se caracteriza en 2025 por su potente diálogo estilístico y la apertura a las últimas formas de creación. De todo ello conversamos con su director artístico, el compositor balear Mateu Malondra.
¿Qué le llevó a fundar, en el año 2013, el Festival ME_MMIX?
El Festival ME_MMIX nació en 2013 impulsado por mi deseo de crear en Mallorca —mi isla natal— una propuesta similar a las que había vivido en Cataluña, Holanda y el Reino Unido. Quería ofrecer un espacio de encuentro para creadores de distintos ámbitos —desde concertistas experimentales hasta creadores procedentes de otros entornos y disciplinas—, un territorio libre donde las disciplinas se cruzaran, surgieran ideas y se generaran colaboraciones. ME_MMIX nació, en definitiva, como un espacio donde generar ideas, colaborar y, sobre todo, acercarse a un público que en ese momento se encontraba un tanto adormecido. También existía en mí la voluntad de cuestionar y reactivar ciertos espacios de creación sonora que habían tenido gran relevancia en las Baleares pero que, por distintas razones, estaban perdiendo impulso.
¿Cómo valora el recorrido de las seis ediciones precedentes y en cuáles el festival experimentó momentos de cambio que hayan perdurado hasta hoy?
Al comenzar, uno cree que, cuando la causa lo merece, las complicidades llegarán solas. Pronto descubres que no siempre es así. Sacar adelante un proyecto como el ME_MMIX requiere algo más que entusiasmo. Hace falta confluir con personas con quienes compartir afinidades y compromisos. Tuve la suerte de hacerlo. Con Tomás Andújar, Alberto Puertas y Miguel Trillo fundamos la asociación Placa Base y tejimos lazos que fueron mucho más allá del trabajo. También fue un regalo reencontrarme con Anxe Faraldo —a quien conocí fugazmente en La Haya— y con Octavi Rumbau. Con Anxe, hoy director técnico del festival, nos une una amistad que trasciende lo profesional; con Octavi, la colaboración en ME_MMIX se transformó con el tiempo en una amistad sólida.
Encontrar estas afinidades fue esencial. La cooperación no solo impulsa un proyecto, sino que lo humaniza y lo mantiene vivo. ME_MMIX ha vivido siempre en constante transformación, creciendo y afrontando proyectos cada vez más complejos. Si tuviera que destacar tres ediciones decisivas, serían la primera, en 2013; la de 2019; y la de este año, que consolida al festival como un espacio de ideas, formatos y experiencias empáticas.
Este año se han sumado al equipo profesionales como Margalida Mateu, directora del ME_MMIX:PÒDCAST; Sebastian Schottke, en sonorización; Joan Miquel Artigues, en producción y regiduría; Xavier Malondra, responsable de imagen y dirección técnica; Rafel Gallego, en comunicación; y el equipo de La Nave Nodriza, encargado de contenidos digitales. Su talento y compromiso sostienen y harán crecer el festival. El ME_MMIX se apoya en las personas, la calidad de los proyectos y en una idea que siempre me ha fascinado: la universalidad que surge desde lo local. Apostamos por la heterogeneidad, por la suma de pequeñas minorías que, al unirse, crean una gran mayoría. Nos interesa la diferencia, el intercambio, la fluidez.
El festival ofrece un espacio donde cada persona puede trazar su propio recorrido: quedarse con una propuesta, con todas o con ninguna. Algunas te atraparán; otras, quizá no tanto; pero ninguna te dejará indiferente. Porque el ME_MMIX no es solo un festival; el ME_MMIX es un territorio de confluencias, a veces abstractas, otras viscerales, siempre con un mismo propósito: emocionar. Emocionar desde lo racional o desde lo sentimental, pero siempre desde lo compartido. Al final, las artes en vivo son, sobre todo, eso: una experiencia colectiva.
En un mundo que tiende a la uniformidad, nuestro reto, hoy, es consolidar una comunidad diversa que viva y comparta los valores del festival. Que el festival se plantee este objetivo me llena de satisfacción y confirma la evolución del proyecto. El futuro del ME_MMIX depende de nuestra capacidad para conectar con un público cómplice, ávido de nuevas propuestas.

Además de su dirección artística, ¿ha contado el festival con curadorías o proyectos coproducidos con otros festivales?
En este sentido, el festival ha contado con proyectos de curadoría o colaborativos de Anxe Faraldo, Octavi Rumbau, Miguel Ángel Berbis, Alexander Vert, Sami Klemola, Joan Bages, con la Banda Municipal de Palma cuando su director era Salvador Sebastià, Forum Wallis, Institut Ramon Llull, New York City Electroacoustic Music Festival, Phonos, Festival Mixtur, Ensemble Flashback LAB, entre muchos otros. Ahora estamos trabajando con Yann Robin y Jérôme Combier en un convenio de colaboración entre el ME_MMIX, el Festival Ensemble(s), el Ensemble Multilatérale y el Ensemble Cairn. También estamos trabajando en una posible coproducción impulsada por el festival para estrenar en el ME_MMIX 2026 una relectura del trabajo de Morton Feldman hecha por Niño de Elche. Un proyecto realmente interesante, emocionante y sorprendente.
¿Qué nos ofrece el ME_MMIX en su séptima edición?
En esta edición, ME_MMIX nos ofrece calidad artística y de ejecución, diversidad y talento. En lo más concreto, podremos sorprendernos con una película documental de Marion Katler sobre Pierre Boulez; con Buster Keaton en formato cinema-concert y música de Martin Matalon, con Multilatérale en la ejecución. Homenaje a Pierre Boulez y Luciano Berio que realizará Rafel Caldentey.
Propuestas de interacción visual y sonora in situ con Marta Verde+José Venditti, concierto/instalación, en dialogo con la exposición en Casal Solleric de J.R. Soto, de Lizarazu+Faraldo. Experimentación sonora y visual con Sebastian Schottke+Brigitta Muntendorf+Gregor Dierck en colaboración con ZKM-Karlsruhe. Sesiones de escucha electroacústica.
Propuestas de colectivo instrumental mixto, dúos y solistas con Vertixe Sonora, Ensemble TEC, Grupo Ekho, Regrat Duo, AlterFaces, Neus Estarellas y Pilar Fontalba, sesiones de electrónica ambient con EMEA, sesiones de DJ experimental y festivo con Ishak Benavides, jazz experimental y progresivo con K12 y Geometrical Sardine, concierto instalativo e itinerante en diversos espacios de Es Baluard Museu con UMSN’JIP, experimentación crossover entre géneros sonoros, musicales y visuales del Homenatge a Llompart con Joan Miquel Oliver, Toni Toledo, Jaume Pons Alorda, Xavi Malondra en los visuales y mi intervención en la electrónica.
También tendremos experiencias sonoras familiares con ZULU-ZULU y clown musical con Artista Desconocido, talleres de creación sonora para jóvenes con Carlos Anguera. Showcases de jóvenes intérpretes y compositores estudiantes o recién graduados del Conservatori Superior de Música de les Illes Balears, como Paula González Fajardo, Edurne García y Hatiam Bouzrati, entre otras.
Los compositores programados son muy variados y con lenguajes muy intensos y personales. El abanico generacional también es amplio. Podremos escuchar la música de Pierre Boulez, Luciano Berio, Kaija Saariaho, Karlheinz Stockhausen, Martin Matalon, Brigitta Muntendorf, Yoko Ono, Elena Mendoza, Yann Robin, Jérôme Combier, Elena Rykova, Mateu Malondra, Voro Garcia, Nuria Cunillera, Simon Steen-Andersen, Lula Romero, Tolo Prats, Ariadna Alsina, Octavi Rumbau, Javier Martí, Francesc Llompart, José Luis Escrivà, Luís Neto da Costa, Carolina Cerezo, Arturo Fuentes, Helga Arias, Reyes Oteo, Mikel Chamizo, Carmen Kleykens, Guillermo Cobo, Vito Žuraj, entre otros.
Espacios de diálogo, espacio lúdico Estrella-Damm, cinco episodios de ME_MMIX:PÒDCAST realizados en directo durante el festival y un ME_MMIX:PRO con conferencias, peachings/speed meetings y coloquios. Como nueva acción, en esta edición hemos realizado, desde junio hasta octubre, Les Prèvies del ME_MMIX, conciertos de presentación del festival en espacios del Pla de Mallorca, y en Maó, Menorca.
Los resultados de crítica y público han sido excelentes. Esto nos ha llevado, por primera vez, a promocionar el festival en toda la isla de Mallorca y en Menorca. Estamos proyectando un ME_MMIX Menorca, en formato compacto de dos días, para primavera o verano del 2026. En el año 2026, nos gustaría poder encontrar partners en Eivissa y Formentera para implementar acciones autocontenidas del ciclo Les Prèvies del ME_MMIX.

¿Con qué apoyos públicos y privados cuentan hoy?
En esta edición contamos por primera vez con Estrella-Damm Mallorca como patrocinador principal, a quien agradecemos sinceramente su apoyo y confianza en nuestro proyecto. También es clave la financiación del Institut d’Estudis Baleàrics (IEB), que ha sido fundamental para poner en marcha esta edición, y esperamos poder contar igualmente con el respaldo del Consell de Mallorca. En el ámbito de la colaboración privada e institucional, destacamos el apoyo de Bodega Ribas, Huguet y Muvon, así como de Es Baluard Museu, que del 21 al 23 de noviembre nos cede generosamente sus espacios y equipamientos.
También agradecemos al Ajuntament de Palma, que nos facilita los espacios de Can Balaguer y Casal Solleric y la financiación de uno de los talleres familiares. Igualmente, el Teatre Principal de Palma nos abre sus puertas el 19 de noviembre para una de nuestras propuestas más ambiciosas. Más allá de noviembre, los conciertos divulgativos Les Prèvies del ME_MMIX, que contaron con el respaldo de Bodega Ribas, Hauser & Wirth Menorca y el Teatre Principal d’Inca. A todos ellos, nuestro más sincero agradecimiento: sin su apoyo, el ME_MMIX no sería posible.
¿Qué acogida por parte del público está teniendo el festival?
Nuestro público es diverso, curioso, exigente, inconformista y sensible. Con trayectorias y edades muy diversas. Por eso cuidamos tanto la programación como los formatos de difusión. Buscando honestidad y credibilidad en cada propuesta. Queremos que los asistentes se sientan acompañados, incluso cuando la experiencia desafía sus cánones estéticos o interpela sus pensamientos más íntimos. Ese compromiso creativo y esa atención al detalle generan reacciones intensas y la necesidad de compartir la experiencia. Es habitual que, al finalizar una actividad, los asistentes nos busquen para contarnos sus impresiones. Esa cercanía confirma que el ME_MMIX se está consolidando como un proyecto cultural singular, propio de Palma y las Baleares, con una acogida cada vez más positiva y un crecimiento sostenido en participación.
El ME_MMIX comparte con su fundador, Mateu Malondra, señas de identidad como la fusión de estilos musicales, el diálogo con otros creadores (en sus partituras, hasta en forma de paráfrasis) o, como afirmó usted en su día, una multiplicidad de la acción que vinculaba a Gilles Deleuze. ¿Le define todo ello como compositor?
Creo que todo proyecto que implique decidir para conectar con los demás es, en gran medida, un reflejo de quien o quienes estén implicados en la toma de decisiones. La voluntad, en el ME_MMIX, es ofrecer un abanico amplio de posibilidades creativas, sustentadas en cuatro valores que considero esenciales: experimentación, compromiso, implementación y flexibilidad. La experimentación con el lenguaje más allá del pensamiento binario es un punto de partida imprescindible. El compromiso con la creación contemporánea y con el propio festival permite generar experiencias coherentes y significativas. La implementación requiere precisión, sea cual sea la complejidad de la propuesta; y la flexibilidad es clave en espacios no convencionales, para dialogar con géneros, formatos y descubrir puntos de encuentro.
Estos valores también me interesa encontrarlos en el ámbito sonoro. Como compositor, busco la conectividad entre materiales y las múltiples lecturas que puedan ofrecer. Me gusta pensar que mis músicas son espacios donde el elemento generativo se disuelve y donde repetición, variación e invariabilidad conviven de manera natural. Así, el tiempo lineal tan necesario para la polifonía, se entrelaza con elementos texturales, generando, a través de esos polimorfismos, densidades propias del tiempo vertical.
Por otro lado, soy consciente de que definirse es una tarea prácticamente inabarcable. La personalidad cambia, lo que los demás perciben también, y lo que uno cree proyectar hacia el colectivo no siempre coincide con la forma en que realmente se recibe. Además, el entorno ejerce fuerzas constantes sobre el canal de transmisión, transformando inevitablemente el contenido. Por eso, como compositor, creo que la única certeza es enamorarse del sonido, elegir sin prejuicios y decidir cómo y para quién escribes. En el fondo, me atrae el tránsito, disfrutar del camino más que llegar a algún lugar.

Siguiendo con Mateu Malondra como compositor, quisiera preguntarle por una complejísima pieza que escucharemos en el ME_MMIX 2025 y cuyo estreno causó sensación en la inauguración de Vertixe 13, Free Modular Study nº 2 (2024-25).
Muchas gracias. Efectivamente, Vertixe Sonora estrenó Free Module Study nº 2 (FMS nº2) el pasado 21 de septiembre en Vigo, y aunque me entristeció no poder asistir, me siento muy agradecido por la oportunidad. Esta obra fue compuesta especialmente para el colectivo gracias a la beca de creación musical contemporánea del IEB en 2023, y forma parte de una serie para conjunto instrumental y medios electrónicos con la filosofía de Vertixe Sonora como clara influencia. Mi relación con el ensemble comenzó con FMS nº1, comisionada en 2015 por el Festival Mixtur y financiada por la Ernst von Siemens Musikstiftung. Desde entonces, la colaboración ha sido constante. Ramón Souto, en la dirección artística, y Pablo Coello, en la musical, siempre me han dado espacio para explorar, tomar riesgos y experimentar, lo que ha reforzado nuestra conexión artística.
En mi proceso compositivo, suelo transformar las ideas abstractas en conceptos concretos mediante la consideración de las características propias de los músicos con los que trabajo. Vertixe Sonora ha contribuido decisivamente en delimitar algunas posibilidades musicales en varias de mis obras.
En el caso concreto de FMS nº 2, conviene señalar que entre el proceso compositivo de la primera y la segunda pieza hay diez años de diferencia, y mi realidad —personal y artística— ha cambiado mucho en ese tiempo. Aun así, el concepto general del ciclo se mantiene. La idea de la pieza orbita alrededor de la relación instrumental dentro del colectivo, el papel individual, el diálogo entre subgrupos y la interacción entre el conjunto y el medio electroacústico.
La obra bebe del posestructuralismo, pero introduce nuevas morfologías y saltos entre lenguajes, combinando formalización y libre devenir. Alterna líneas melódicas frenéticas dentro de saturaciones polifónicas con espacios donde el timbre se convierte en protagonista. Técnicas del repertorio clásico conviven con influencias del free jazz y del rock de los setenta. Es una pieza de la que estoy muy satisfecho, y puedo decir que Vertixe Sonora la lleva a su máximo esplendor.
Paco Yáñez
(Fotos: Festival ME_MMIX)


