MADRID / Yoncheva en el Teatro de la Zarzuela: un debut de antología

MADRID / Yoncheva en el Teatro de la Zarzuela: un debut de antología

Madrid. Teatro de la Zarzuela. 29-IV-2021. Sonya Yoncheva, soprano. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Director: Miquel Ortega. Obras de Chueca, Sorozábal, Moreno Torroba, Millán, Marqués, Gaztambide, Giménez, Luna, Soutullo y Vert, Penella, Chapí y Roig.

Dentro del ciclo de Conciertos de la presente temporada, el Teatro de la Zarzuela nos ha regalado un recital de Sonya Yoncheva, una voz que se ha hecho indispensable en los escenarios líricos, como así ha venido demostrando en sus numerosas actuaciones en diversos teatros de Europa, en el Metropolitan neoyorquino y, hace un par de años, en el Teatro Real de Madrid con Il Pirata de Bellini. En esta ocasión la soprano búlgara hacía su debut en el Teatro de la Zarzuela con un repertorio digno de este teatro, como la propia Yoncheva manifestó con sus palabras en un buen castellano; un programa nada fácil, íntegramente dedicado a nuestro género lírico, concretamente a la zarzuela grande, con nueve romanzas, un dúo y cuatro piezas instrumentales: dos preludios (La Alegría de la huerta de Federico Chueca y Los Borrachos de Gerónimo Giménez) y dos intermedios (Los burladores de Sorozábal y La leyenda del beso de Reveriano Soutullo y Juan Vert).

Acompañada con gran atención y exquisitez por la ORCAM bajo la batuta de Miquel Ortega, maestro siempre sensible y buen entendedor de nuestro género, esta excelente soprano lírica brindó con su canto una feliz velada, comenzando su intervención con la romanza ‘Noche hermosa de jardines perfumados’ de Katiuska de Pablo Sorozábal; del mismo maestro interpretó también la romanza de Ascensión ‘No corté más que una rosa’ de La del manojo de rosas. La cuidadosa orquestación de los números vocales de La marchenera de Moreno Torroba se hizo patente en la canción de Valentina en forma de petenera ‘Tres horas antes del día’, en la que Yoncheva mostró sus poderosas facultades, pasando de la caricia garbosa y sinuosa a la lamentación o plegaria.

El anillo de hierro, una de las grandes obras líricas de Miguel Marqués, tiene en su acto tercero una romanza para tiple, ‘Lágrimas mías en dónde estáis’, que la cantante búlgara interpretó como se exige, con expresividad y poesía. Siguió con la romanza de Lucinda ‘La luz de la tarde se va’ de El pájaro azul, del maestro gaditano Rafael Millán. Con timbre de gran belleza y expresividad acometió la romanza de María ‘Yo me vi en el mundo desamparada’ de El juramento, partitura de gran densidad armónica firmada por el músico navarro Joaquín Gaztambide. Desembocó en la famosa canción española ‘De España vengo’, la romanza de Concha, de fuerte raigambre popular, escrita por Pablo Luna para El niño judio. Sobresaliente en su exposición, la cantante fue diáfana en mostrar el sabor antiguo, los melismas andaluces de la pieza y las zonas cadenciales hispanas. El programa incluía una de las páginas más celebradas de Chapí, las denominadas ‘Carceleras’ de su zarzuela cómica Las hijas del Zebedeo, de las que la cantante salió airosa, con una sencilla orquestación al servicio de la solista. El capítulo de romanzas concluyó con ‘Yo soy Cecilia’ de la zarzuela o comedia lírica cubana Cecilia Valdés, de Gonzalo Roig. El movimiento corporal de Yoncheva, acompasado con el ritmo caribeño, entusiasmó al público.

Otro de los grandes momentos del recital fue la soberbia colaboración del tenor santanderino Alejandro del Cerro, quien, consciente de la ‘partenaire’ que tenía a su lado, hizo posible que escucháramos una magistral interpretación del dúo del segundo acto entre Rafael ‘el Macareno’ y Soleá de El gato montés de Manuel Penella, que concluye con el rotundo pasodoble. Una vez más, Sonya Yoncheva lució su sólida voz de soprano lírica, de calibrado registro, bien regulada emisión, excelente fraseo y clara dicción.

La insistencia del público propició que la cantante concediese dos bises. Repitió la petenera de Moreno Torroba, una de sus páginas preferidas, según ella misma confesó, y remató con una ejemplar ‘Habanera’ de Carmen de Bizet acompañada al piano por Miquel Ortega. El público despidió a esta gran voz, en su sobresaliente debut, puesto en pie, con bravos y una ovación de gala.

Foto: Javier del Real