MADRID / Un Réquiem por las víctimas del Covid

MADRID / Un Réquiem por las víctimas del Covid

Madrid. Iglesia de la Universidad Comillas. 23 noviembre 2021. Réquiem por las víctimas del Covid de C. Díez, F. Otero, J.L. Greco, J. Medina, J. Santoyo y B. Arzamendi. Coro Nur. Director: Alfonso Martín.

La composición colectiva de obras musicales no es nada frecuente, pero obras litúrgicas como el Réquiem se han prestado a ello en el pasado y recientemente hay algunos ejemplos europeos sobre él, encabezados por personalidades como Maazel o Rilling. En España esto estaba inédito hasta que la colaboración de ACSE (Asociación de Compositores Sinfónicos Españoles) y la Universidad Comillas lo ha hecho posible presentando en la espaciosa iglesia de la Universidad un excelente trabajo colectivo de gran actualidad, el Réquiem por las víctimas del Covid donde se dan cita seis compositores diferentes en torno al texto latino de la misa de difuntos.

La apertura y cierre de la obra corresponde a dos importantes compositoras de probada categoría. Consuelo Díez asume el Introitus, Kyrie y Graduale, demostrando una vez más su contrastado prestigio en el campo de la escritura coral, que en esta ocasión no sólo no defrauda, sino que destila páginas de un refinado ambiente poético y expresivo, muy directo, que no renuncia sin embargo a una escritura novedosa que es muy suya. Por su parte, Beatriz Arzamendi, compositora en claro ascenso, tanto en lo que se refiere a la maestría técnica como a su personalidad estética, cierra con Pie Jesu y Agnus Dei, donde la especulación técnica y el compromiso estético suponen un impulso, y no un freno, hacia una expresividad que resume muy bien la de toda la obra.

Francisco Otero compone un amplio Dies Irae secuenciado en estrofas que funcionan como estructuras cerradas, diferenciadas pero concatenadas en una unidad superior que exprime todo el gran potencial que poseen estos tremendos textos. Por su parte, el Offertorium de José Luis Greco muestra el profundo oficio de este compositor siempre independiente, y el Sanctus de Jaime Santoyo es de una eficaz sencillez. En medio de la composición se desliza Absentium in memoriam, una pieza electroacústica de Joaquín Medina pulcramente construida en un lenguaje más ambiental, casi cercano al new age. La pieza tiene entidad para funcionar como obra autónoma, de la misma manera que la obra coral podría hacerse sin ella. Pero juntas se refuerzan y constituyeron un descanso para la titánica labor del coro.

Nada hubiera sido posible sin el magnífico Coro Nur, un conjunto pionero en España en el compromiso con el repertorio actual, sobre el que trabajan denodadamente para ofrecerlo con calidad. Es algo modélico conseguido por el trabajo de sus componentes y la visión de su titular, José Manuel López Banco, quien actualmente sufre una grave enfermedad, aunque acudió al estreno siendo muy cálidamente ovacionado por todos. La dirección fue asumida por Alfonso Martín, quien, junto al coro, realizó una actuación realmente notable. Y como la obra y su interpretación lo merecían, el público que llenaba la amplia iglesia aplaudió con mucho calor una iniciativa que merecería tener algún tipo de continuidad. Por lo menos este Réquiem por las víctimas del Covid es una muestra de que la música puede subrayar también la actualidad social e implicarse en ella.