MADRID / Un homenaje brillante

MADRID / Un homenaje brillante

Madrid. Real Academia de San Fernando. 29-X-2020. Luis de Pablo, We, Segundo Trío, Ouverture à la française, Rumia y Surcar vemos. Trío Arbós. Sax Ensemble. Pilar Jurado, soprano.

Con motivo de 90º aniversario de Luis de Pablo, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de la que hace tiempo es miembro el compositor, le ha ofrecido un concierto homenaje, con apoyo de la Fundación BBVA, que a principios de año diseñó José Ramón Encinar.  Se trataba de un concierto articulado como un continuo en el que cuatro piezas instrumentales de cámara se tocaban separadas por una división en cuatro partes de la obra electrónica We. We (1969, rev.1984y 2001) es obra pionera en el panorama de la electroacústica española y un amplio fresco de técnica mixta entre la música concreta y la electrónica de aquel entonces que constituyó un alto logro creativo.

El Segundo trío (2005) es un poderoso estudio en siete partes encadenadas de las posibilidades del trío con piano que revela una alta exigencia compositiva. Fue magníficamente tocado por el Trio Arbós (Juan Carlos Garvayo, Cecilia Bercovich y José Miguel Gómez) que es ya todo un referente entre los conjuntos de cámara españoles.

Ouverture à la française (1995) es un ágil diálogo entre un interprete de flauta y otro de saxofón que alternan cada uno tres instrumentos de su familia. Obra muy contenida de proporciones, brillante, alegre, y de gran atractivo sonoro, fue expuesta con total dominio por Maite Raga y Francisco Martínez. Después intervenía el Sax Ensemble con Rumia (2003), un cuarteto de saxofones (Francisco Martínez, Francisco Herrero, Pilar Montejano y Miriam Castellanos) de marcada solidez formal y un perfecto equilibrio entre técnica y expresión. El concierto terminaba con Surcar vemos, un apasionante solo de canto procedente de ese enorme compendio poético y vocal que es Tarde de poetas (1986).  Fue puesto en valor por la voz y tensión expresiva de Pilar Jurado que lo asumió desde su propio interior sonoro y creó con esta pieza sobre texto de Góngora un clima mágico para un rotundo final. Y el público, que agotó por completo el aforo permitido, despidió la sesión con una clamorosa ovación a todos los intérpretes y al compositor felizmente presente. Un homenaje justo y bien realizado que se tradujo en un concierto de los que se recuerdan.