MADRID / Tres óperas nuevas en el Real Teatro de Retiro

Madrid. Real Teatro de Retiro. 30 abril 2016. Inexistencia, libreto de Carlos Burgos, música de Mario Quinto. Testigo, libreto de Alejandro Benavente, música de Eric Manero. El portal de la esfinge. Libreto de Alexis Becker, música de Alicia Muñoz. Cantantes, instrumentistas y tres directores escénicos y tres musicales. Coordinación técnica: Enrique Chueca.
Magnífica idea la del Teatro Real de celebrar en el Real Teatro de Retiro, en principio dedicado a espectáculos infantiles, pero que es un estupendo teatro, el estreno de nuevas óperas de jovencísimos autores. Proyecto ya comenzado el año pasado, pero mejor vertebrado en este, en el que colaboraban el Conservatorio Superior de Madrid, la Escuela Superior de Canto y la Escuela de Arte Dramático, proporcionando compositores, libretistas, directores de escena y orquesta, cantantes e instrumentistas desde sus centros. Además, con un punto de partida para todos, la prueba de fuego de La flauta mágica, con total libertad de utilización. El resultado una magnífica muestra de talento joven a través de tres títulos.
Inexistencia desarrolla un libreto interesante de Carlos Burgos con notable música de Mario Nicolás Quinto de Mora (2020), donde el postulante se enfrenta a las sombras y al final no supera la prueba. Escénicamente, Ricardo Barrull desarrolla una buena propuesta muy bien cantada por Marcos Molina y las dos expresivas sombras que son Pilar Ferreira y Alejandro Martín. Dirige musicalmente Hugo Cubillas. Hay talento y deseo de hacerlo bien, y el resultado es de calidad.
Testigo se enfrenta a otra realidad. Con libreto de Alejandro Benavente y música de Eric Manero Arenas (2004), enfrenta el muro de la impotencia a la realidad del testimonio, con Victor Trueba, Alonso Cano, Sona Gogyan y Nerea González cantando bien sobre la propuesta escénica de Helene Rassendren y dirección musical de Luis Romero.
La tercera, El portal de la esfinge, con libreto de Alexis Becker y música de Alicia Muñoz Torreses, es bastante compleja. Une la problemática de la ópera mozartiana al episodio de Edipo y la esfinge. Esta está encarnada, en la propuesta escénica de María Alonso Espasandín, por tres aguerridas limpiadoras que casi inesperadamente son sorteadas por el doliente Eduardo, encarnación de Edipo, que es el que más claramente supera las pruebas en las tres óperas. Gonçalo Martins, Javiera Saavedra , Celia Lozano y Claudia Mazza son excelentes en lo vocal y en lo actoral, con dirección musical de Alejandro Chaves Lisbona. Pienso que la totalidad de lo ofrecido se benefició también de una única coordinación técnica, la de Enrique Chueca Peña.
Éxito claro de todos y una oportunidad de nivel profesional para los estudiantes de escena, dirección, canto, composición y dramaturgia. Mucha es la gente que se beneficia pedagógicamente del espectáculo y, al mismo tiempo, obtiene una experiencia que ya es profesional. Por eso hay que agradecerle al Real la oportunidad, y también que la mantenga, porque este es un país donde es mucho más fácil tener ideas, y hasta hacerlas una vez, que ser constantes en su logro. El Real Teatro de Retiro es un excelente espacio ahora dedicado a la música para niños. No hay ninguna necesidad de que eso no continúe, pero sería muy útil que esta iniciativa con los que empiezan se mantenga e incluso se amplíe un poco hacia un repertorio español de ópera de cámara, por regla general muy desasistido. Por el momento hay que agradecer esta iniciativa que es útil para todos estos jóvenes, pero también para el público que, todo hay que decirlo, apreció el espectáculo y aplaudió con calor.
Tomás Marco


