MADRID / Tiento Nuovo protagoniza un excelente Avison

Música Antigua Madrid. Teatro Fernán Gómez. 11-VI-2024. Tiento Nuovo. Emmanuel Resche-Caserta, concertino. Ignacio Prego, clave y dirección. Charles Avison: Concerti grossi.
Los concerti grossi basados en sonatas para clave compuestos por Avison constituyen una rareza en el contexto de su época; no porque sean –en parte– adaptaciones de obras de otro compositor –su maestro, Geminiani, hizo otro tanto con la op. 5 de Corelli–, sino por ser el material primigenio música para clave. La música es muy atractiva, al poseer gran dinamismo, encanto y vuelo melódico, y, como tantas composiciones del barroco, se escucha mucho menos de lo que merece, si bien, para compensar, cuenta con una discografía de cierta amplitud y gran calidad. En las cimas se sitúa el álbum que los intérpretes que ayer nos deleitaron grabaron para Glossa en 2020. Una versión extraordinaria, que ayer por la tarde pudimos degustar en vivo, de los conciertos: los nº 5, 6, 9 y 12, los presentes en disco, seleccionados con mucho ojo, que Tiento Nuovo tiene muy trabajados. Y bien que se notó.
La sala Guirau del Teatro Fernán Gómez (situado en el Centro Cultural de la Villa) posee una acusica excesivamente seca, pero buena por lo demás y –algo que nunca se podrá agradecer suficiente– unas butacas comodísimas que permiten concertarse en la música (nunca he entendido la manía inaugurada por Wagner de proveer teatros y auditorios con localidades propias de un potro de tortura). Ciertamente esta acústica es muy chivata y generaría graves problemas a músicos poco preparados o de escasa calidad, pues los fallos son audibles de manera ostensible. No fue el caso de Tiento Nuovo, que dio una lección de afinación, empaste, vigor y musicalidad. Es un placer escuchar a una agrupación española de semejante calidad. Contaron como protagonista nada menos que con Emmanuel Resche-Caserta, uno de los mejores concertinos de los últimos años, quien desempeña ese puesto, entre otros, en Les Arts Florissants. Sea en la cohesión del conjunto, sea en sus intervenciones solistas, bordó su papel con un virtuosismo a prueba de bomba cuando la ocasión lo exigía, como en el segundo movimiento del Concierto nº 6 (Con furia), que entusiasmó al público –no fue para menos– hasta el punto de que, saltándose el protocolo, aplaudieron a rabiar a mitad de obra. Nacho Prego, un inmenso clavecinista, ha recalado, como casi todos, en la dirección, con estupendos resultados. En el concierto de ayer se pudo ver escasa intervención en su conducción desde el clave, pero es lógico, ya que, en este formato y siendo un programa muy asentado, todo queda dicho en los ensayos, dejando para el concierto solo algunas entradas y leves indicaciones. En todo caso, se trató de una lectura viva y contrastada, fina y elegante (no cabe olvidar esa pátina tan inglesa que recuerda a Geminiani, pero también a Haendel, presente en Avison, que aquí se trata de maravilla). Muy destacable su bajo continuo, junto al chelo de María Martínez, el contrabajo de Ismael Campanero y un fantástico Alberto Martínez en el órgano, cuyas intervenciones, llenas de color, eran siempre bienvenidas.
Un concierto muy gratificante.
Javier Sarría Pueyo


