MADRID / Sciarrino y la Generación Leonardo

Madrid. Fundación BBVA. 5 junio 2026.Plural Ensemble, director: Fabián Panisello. Obras de Sciarrino, García-Tomás, Sánchez-Verdú, Vadillo, Escudero y López Estelche.
Bajo el epígrafe “Sciarrino y la Generación Leonardo” la Fundación BBVA ha presentado un interesante concierto en el que un importante compositor internacional era flanqueado por compositores españoles de diversas tendencias e incluso promociones, pues oscilaban entre los nacidos de 1968 a 1992.
El siciliano Salvatore Sciarrino (1947) ya cercano a los ochenta, fue en 2011 Premio Fronteras del Conocimiento y es un compositor que ha destacado en todos los géneros por una música de gran personalidad. Su Trío n.2 de 1987 parte, como tantas obras suyas, de las fronteras del silencio y despliega un fascinante juego de sonoridades agudas, jugando con la percepción sonora, los timbres refinados y la inestabilidad de afinaciones y ataques. El piano, apenas un breve testimonio al principio, va adquiriendo presencia sin salir nunca de las sonoridades tenues mientras violín y chelo dibujan un gran mosaico de agudos. Una obra hermosa muy bien expuesta por Ema Alexeeva, violín, Alejandro Gómez Pareja, violonchelo y Duncan Gifford, piano.
Cercano a esta obra y, a la vez muy lejano, José María Sánchez-Verdú (1968) usa en Nâr (2021), una pieza de su ciclo Luz; también sonidos tenues dispuestos tímbricamente en el espacio sonoro, pero la estructuración es muy diferente a la de Sciarrino, así como la manera de disponer sonidos y silencios con esa personalidad que es enteramente suya.
En otro plano se sitúa la obra de Raquel García-Tomás (1984) Alice´s Adventures in Wonderland en la que un piano, sumando estilos cercanos al mundo del free jazz, ilustra una película de animación de Ainhoa Sarabia que es un resumen poco claro del libro de Lewis Carroll. La parte fílmica no me pareció muy lograda y creo que ello desluce el esfuerzo de una compositora cuyo interés está más que demostrado.
Oscar Escudero (1992) era el más joven de los autores propuestos y su #5 apunta a un teatro musical que está cercano al de los sesenta (Zaj incluido) con sonidos, palabras, acciones, paseos de los instrumentistas, piano interior con objetos y un cierto empleo del mimo que los instrumentistas Ema Alexeeva y Duncan Gifford, con el clarinetista Antonio Lapaz, realizaron realmente bien.
La sesión incluía dos estrenos absolutos. Uno era Fibrilatio de Eneko Vadillo (1973), un compositor que desea extraer y emplear el valor energético del sonido, cosa para la que posee un poderoso oficio que sabe ejercer muy bien. La obra es potente sin ser agresiva, y demuestra su capacidad creativa y la forma en la que sabe emplear los recursos actuales de manera tan asumida como natural. Obra nada retórica en su contundente desarrollo, en las antípodas de las piezas cercanas al silencio, sin que ello vaya en desdoro de ninguna de ellas.
Muy diferente, pero no menos interesante, el otro estreno, Remembering, del cántabro Ismael López Estelche (1983) que resulta una reivindicación de una cierta nostalgia surgida del recuerdo de técnicas y estéticas que armonizan con otras contrarias y donde un microtono puede convivir con una cadencia perfecta. Claro que para hacer eso hace falta oficio y talento, lo que no le falta al autor, que realiza con mano firme esta breve antología de los recursos musicales más variados. La obra, como las de Sánchez-Verdú y Vadillo, se benefició de una excelente interpretación del Plural Ensemble dirigido con conocimiento y personalidad por Fabián Panisello. El concierto fue una demostración de que el premio Fronteras del Conocimiento ha llegado a compositores extraordinarios y que el programa de las Becas Leonardo de la Fundación BBVA está dando frutos en todos los campos, el musical incluido, desde luego.
Tomás Marco

