Scherzo | ENTREVISTA / Ludovic Tézier: “Jóvenes directores de orquesta, ¡escuchad a los cantantes!”, por Nicola Cattòò

Ludovic Tézier: “Jóvenes directores de orquesta, ¡escuchad a los cantantes!”

Ludovic Tézier: “Jóvenes directores de orquesta, ¡escuchad a los cantantes!”

El pasado verano levantó cierto revuelo al afirmar, en una entrevista concedida al Corriere della Sera, que “quien escucha una ópera por primera vez necesita claridad. La vanguardia es buena para los viejos que, conociendo la historia, pueden aceptar la extravagancia”. Me refiero a Ludovic Tézier, un barítono marsellés que, a sus 54 años, es uno de los principales representantes mundiales de su cuerda gracias a una vocalización muy generosa, apta tanto para los grandes papeles de Verdi como para el repertorio francés. En realidad, Tézier abarca con la misma facilidad a Mozart que Wagner, entre el repertorio ruso y el de los conciertos: es el resultado de un deseo constante de mejora y de una curiosidad por otras culturas y lenguas. Sony Classical acaba de publicar el cd titulado Insieme, una serie de dúos (principalmente verdianos, con La Forza y Don Carlos y las Vísperas sicilianas, obviamente en francés) grabados en Santa Cecilia bajo la batuta de Antonio Pappano y con Jonas Kaufmann como compañero.

Este disco es, en cierto modo, la continuación de Verdi, que Sony lanzó el año pasado. ¿Cómo surgió el proyecto?

Jonas y yo llevábamos varios años hablando de ello hasta que coincidimos cantando, durante el periodo de confinamiento, en un extraño Parsifal en Viena. Digo lo de extraño porque no había público en la sala. Una noche, mientras cenábamos, me dijo que se iba a Roma para grabar un disco con Pappano. Me preguntó, sin venir a cuento, si estaba libre. Por supuesto, le contesté que sí, porque casi todos los contratos se habían cancelado debido a la pandemia. Entonces Jonas respondió que iba a proponer a Pappano que cambiáramos el programa para hacer, por fin, ese disco de dúos con el que llevábamos soñando tanto tiempo.

Claro que su conexión humana es importante, pero creo que son sus dos voces las que casan muy bien quizá también por el timbre de Kaufmann, que es muy oscuro.

La gente suele hablar del color baritonal de la voz de Jonas, pero lo que nos une, tímbricamente, es el squillo, una cierta afinidad en la forma de cantar: una voz oscura y redonda como la suya es algo único. Digamos que el ‘metal” de nuestras voces es similar, y por eso trabajamos bien juntos.

En el disco hay amplios fragmentos de ese Verdi francés que usted conoce bien: en el anterior CD había grabado la muerte de Rodrigo tanto en italiano como en francés; por otro lado, ha cantado Don Carlos en ambos idiomas. ¿Qué cambia al cantar Verdi en francés?

Hay varias diferencias, porque la forma de expresar las emociones es diferente. El Posa francés es un político astuto y sutil, un jugador de ajedrez, mientras que el Posa italiano es más impetuoso y romántico. Sin embargo, cuando canto la versión francesa, tengo en cuenta los matices psicológicos de la italiana, y viceversa. Luego, por supuesto, cada idioma tiene sus propias sonoridades y hay que respetarlas: lo importante es hablar bien los distintos idiomas, y lo demás viene solo, porque la música ayuda a cantar técnicamente bien. También quiero recordar la excelente experiencia del Macbeth francés en Parma, con la espléndida dirección de Roberto Abbado.

Posa, y también Montfort, son dos personajes polifacéticos y ricos psicológicamente, mientras que el Carlos de la Forza del destino es mucho más unidireccional.

Es un personaje monolítico, casi como un western de Sergio Leone, por su continua sed de venganza: Carlos no cambia nunca, mientras que Montfort y Posa tienen luces y sombras, ondulaciones continuas, y permiten una interpretación más rica, sobre todo en la versión francesa, que los hace más ‘fríos’, misteriosos, imperturbables. Y luego también se puede verter esta frialdad maquiavélica en la versión italiana: todo es fascinante, en mi opinión.

¿Cantar delante del micrófono le obliga a hacer ajustes técnicos o le empuja a enfatizar ciertos matices?

No, eso no es en absoluto lo que hago. El disco tiene que reflejar lo que produces en directo, sobre todo teniendo en cuenta la proximidad del micrófono. Quizá prestemos más atención a la partitura, porque la tenemos delante, la leemos. Pero los colores y el fraseo son los mismos.(…)

Nicola Cattò

[Foto: Gregor Hohenberg / Sony]

 

(Comienzo de la entrevista publicada en el nº 388 de SCHERZO, de octubre de 2022)