LONDRES / Yunchan Lim se impone en el Wigmore Hall con las ‘Variaciones Goldberg’

Londres. Wigmore Hall. 7-IV-2025. Yunchan Lim, piano. Obras de Bach y Hanurij Li.
La noche del 7 de abril, Yunchan Lim ofreció unas Variaciones Goldberg como pocos de los presentes habíamos escuchado nunca. Y no fue solo por la ejecución —imponente, sí, y a velocidades que habrían merecido una multa en cualquier autopista londinense—, sino por la autoridad con la que este joven coreano de 21 años afrontó una obra que, en otras manos, puede volverse monótona, y por la originalidad con la que esculpió la estructura invisible que liga una variación con la siguiente.
En sus silencios no se oyó caer ni un alfiler.
Tocando todas y cada una de las repeticiones (creo), el ganador del Van Cliburn completó el ciclo en menos de 70 minutos, menos de lo que le tomaba a Glenn Gould ajustar la banqueta del piano. No hubo rastro de amaneramientos, salvo algún gesto distraído de la mano izquierda apartando un mechón de su melena negra estilo Beatles. Por momentos, sus manos parecían actuar por cuenta propia, desconectadas del resto del cuerpo.
En una palabra: arrollador. Lo que presenciamos fue una narración musical al más puro estilo de Graham Greene, con aplomo y misterio. De su mano izquierda brotaban melodías inesperadas, mientras la derecha se aventuraba al infinito. En el penúltimo quodlíbet sucedieron tantas cosas que me entraron ganas de pedirle una explicación detallada, pero cuando lo vi entre bastidores, parecía convencido de no haber hecho nada fuera de lo común.
Antes de las Goldberg, Yunchan interpretó una breve y meditativa pieza de cinco minutos compuesta por el joven coreano Hanurij Li, de apenas 19 años.
Este sábado, el islandés Víkingur Ólafsson también interpretará las Variaciones Goldberg en la sala londinense, tras haber cambiado dos veces el programa, originalmente dedicado a las sonatas de Beethoven. Entre el público habitual del Wigmore Hall hay cierto malestar por lo que se percibe como una falta de respeto, tanto hacia los oyentes, que esperaban otro repertorio, como hacia un pianista más joven al que, quizá, intenta eclipsar…
Norman Lebrecht
(foto: Darius Weinberg/Wigmore Hall)


