Las cartas de Hildegard von Bingen, en una nueva edición de Victoria Cirlot

La correspondencia de Hildegard von Bingen (1098-1179) ofrece una vía privilegiada para acercarse a una de las personalidades más extraordinarias de la cultura medieval europea. Una nueva selección de sus cartas, preparada y traducida por Victoria Cirlot, acaba de aparecer en castellano en un breve volumen que permite descubrir a la abadesa benedictina no solo como visionaria y pensadora, sino como una mujer plenamente implicada en los asuntos religiosos y políticos de su tiempo.
Publicado por Taurus dentro de su colección «Great Ideas», Cartas reúne en apenas un centenar de páginas una muestra de una correspondencia excepcionalmente extensa. Hildegard mantuvo contacto epistolar con algunos de los principales poderes del siglo XII —desde papas y emperadores hasta obispos y abades—, además de responder a religiosos, comunidades y personas que acudían a ella en busca de orientación. Las cartas permiten así observar directamente la autoridad intelectual y espiritual que llegó a alcanzar una mujer en un mundo casi enteramente regido por hombres.
La publicación se suma a la progresiva recuperación en castellano de la obra y la figura de Hildegard. Trotta publicó Scivias. Conoce los caminos, su gran obra visionaria, mientras que Siruela mantiene en catálogo Vida y visiones de Hildegard von Bingen, también en edición de Cirlot. A ellos se añaden diversos estudios, entre ellos Hildegard von Bingen y la tradición visionaria de Occidente, de la propia Cirlot.
Mística, escritora, estudiosa de la naturaleza y compositora, Hildegard dejó asimismo uno de los corpus musicales más singulares del siglo XII, integrado fundamentalmente por cantos litúrgicos y el drama Ordo Virtutum. La edición de estas cartas adquiere especial interés por haber sido confiada a Victoria Cirlot, catedrática de Filología Románica y una de las grandes especialistas españolas en literatura, mística y cultura medievales, que ha dedicado varias décadas al estudio de la abadesa alemana y del fenómeno visionario en Occidente.


