‘La pasión griega’ de Martinu revive en el Festival Pulsations de Burdeos bajo la batuta de Raphaël Pichon

Hasta hace poco era una de las óperas de Bohuslav Martinu menos conocidas. Sin embargo, en los últimos tiempos La pasión griega ha experimentado un inesperado resurgimiento. En verano de 2023, el Festival de Salzburgo la llevó a su escenario en un montaje de Simon Stone con dirección musical de Maxime Pascal. Ahora, Raphaël Pichon [en la foto] y su Ensemble Pygmalion la proponen en el marco de su festival Pulsations en Burdeos del 24 al 29 de junio. La ópera de Martinu se ofrecerá en versión francesa con dirección musical del propio Pichon, quien fue portada de Scherzo el pasado mes de mayo, y dirección escénica de Juana Inés Cano Restrepo. El reparto vocal lo conforman, entre otros, Julien Henric (Manolios), Mélissa Petit (Katerina), Matthieu Lécroart (Grigoris), Thomas Dolié (Fotis) y Marc Mauillon (Yannakos).
Martinu es también el responsable del libreto de La pasión griega, basado en la novela Cristo de nuevo crucificado del escritor griego Nikos Kazantzakis. El argumento se desarrolla durante la Semana Santa y habla del conflicto entre los habitantes de un pueblo griego y un grupo de refugiados recién llegados a sus tierras. La única forma de integración para los extranjeros será la de encarnar los papeles para la representación tradicional de la Pasión. Sin embargo, la progresiva identificación con sus respectivos roles transformará su identidad, sobre todo la de Manolios, elegido para interpretar a Cristo. Este invitará a los refugiados a instalarse en una montaña cercana y los animará a luchar por sus derechos. La historia se repite: hostigado por Grigoris, el cura del pueblo, Cristo será crucificado de nuevo por atentar contra el orden social.
Martinu escribió la versión original de La pasión griega entre 1954 y 1957 para la Royal Opera House, pero el coliseo londinense finalmente la desestimó. Una segunda versión –realizada entre 1957 y 1959– sí llegó a estrenarse en el Opernhaus de Zúrich en 1961 bajo la batuta de Paul Sacher, dos años después de la muerte del compositor.
(foto: Piergab)


