La Orquesta Sinfónica de Galicia culmina con éxito absoluto su gira por Inglaterra

La Orquesta Sinfónica de Galicia, dirigida por su titular, Roberto González-Monjas, ha cerrado con un éxito absoluto su gira por Inglaterra, una cita histórica para la formación gallega, que entre el 10 y el 17 de abril ofreció siete conciertos en distintas ciudades inglesas: Bristol —Bristol Beacon—, Birmingham —Symphony Hall—, Basingstoke —The Anvil—, Manchester —Bridgewater Hall—, Londres — Cadogan Hall—, Nottingham —Royal Concert Hall— y Sheffield —City Hall. La propia OSG presentó esta gira como una iniciativa pionera y como “un honor insólito para una orquesta española”, subrayando su relevancia dentro de su estrategia de proyección internacional pensada para mostrar también fuera de España su marcada identidad artística. El repertorio de la gira incluía obras de Falla, Turina, Ravel, Groba y Rodrigo —el Concierto de Aranjuez con el guitarrista Thibaut Garcia como solista—, así como el estreno mundial de Ruada, de Fernando Buide. Como encore, Negra sombra de Xoan Montes en el arreglo de Peter Hope.
Además del lleno absoluto que registró el Cadohan Hall londinense —sede de la Royal Philharmonic—, cuyo aforo se agotó semanas antes del concierto, la gira estuvo marcada por una respuesta entusiasta del público —once mil espectadores en total— en todas las ciudades visitadas. La OSG fue despedida en cada teatro con el público en pie, ovaciones prolongadas y bravos. En el concierto de Londres la emoción llegó incluso a dejarse oír en un espontáneo “¡Viva Galicia!” desde la sala. La reacción de la crítica fue igualmente entusiasta: para William Ruff, en Reviews Gate, la Sinfónica de Galicia mostró “una precisión impecable”, mientras John Waterhouse comentaba en Number 9 “lo significativo de su personalidad, la pasión y el color de su sonido” y William y Paul Gray se referían a cómo la orquesta “parecía estar en su elemento en la suite de El sombrero de tres picos de Falla y González Monjas lograba construir la tensión en el Bolero de Ravel de forma lenta e implacable hasta un clímax monumental”.
Fotos: Alberte Peiteavel (OSG)


