Scherzo | La justicia francesa desestima la denuncia de la soprano Chloé Briot por agresión sexual

La justicia francesa desestima la denuncia de la soprano Chloé Briot por agresión sexual

La justicia francesa desestima la denuncia de la soprano Chloé Briot por agresión sexual

Los hechos se remontan a 2019 durante los ensayos y las funciones de la ópera L’inondation de Francesco Filidei, estrenada en la Opéra-Comique de París y luego presentada en Rennes y Nantes. La puesta en escena de Joël Pommerat preveía que los cantantes representasen en el escenario unas relaciones sexuales de manera muy realista. En 2020, la soprano Chloé Briot denunció a su compañero de reparto, el barítono Boris Grappe, por aprovecharse de las circunstancias e ir más allá de la ficción escénica, realizando unos tocamientos que le produjeron un profundo malestar. La cantante decidió hacer público el caso y se armó un gran escándalo mediático.

La fiscalía de Besançon se hizo cargo del asunto y, tras dos años de investigación, decretó el pasado 20 de septiembre el archivo de la denuncia de Briot por agresión sexual y de la posterior denuncia de Grappe por calumnias. El fiscal Etienne Manteaux afirma que las escenas incriminadas se enmarcaban en el contexto de una representación intencionadamente hiperrealista y que siempre estuvieron supervisadas por el director de escena (algunas de ellas fueron incluso filmadas y pudieron ser visionadas posteriormente por la policía). Después de que Briot se quejara ante Pommerat, este habló de inmediato con Grappe para que modificase su interpretación y desde entonces, según reconoció la propia soprano, no hubo más tocamientos. Este cambio radical de comportamiento sería, según el fiscal, una muestra de la “buena fe” del cantante.

La investigación no ha podido determinar que Grappe “fuera consciente de que su actuación había generado poco a poco un sentimiento tan doloroso en su compañera”, puesto que ella tampoco se lo manifestó directamente. “Sí, hubo tocamientos, pero en el contexto preciso de la representación de una ópera y bajo el control del director de escena”, por lo que el fiscal concluye que “no hubo intención de agredir sexualmente a la Sra. Briot.” Manteaux ha sugerido que la presencia de un ‘coordinador de intimidad’, una figura que en Estados Unidos se encarga de supervisar las escenas de sexo con actrices y actores, habría podido evitar quizá esta situación.