LA CORUÑA / Gran música para cualquier tiempo

LA CORUÑA / Gran música para cualquier tiempo

La Coruña. Teatro Colón. 4-VI-2021. Vertixe Sonora. Director: Nacho de Paz. Obras de Lazkano, Xenakis, Posadas y Gómez-Chao.

Con un concierto titulado Gran Torso cerraba su cuarta edición Resis, el festival de música contemporánea coruñés que había iniciado su curso el 22 de abril y en el que se incluían varias sesiones dedicadas al proyecto 20|21 de la Orquesta Sinfónica de Galicia. Un concierto de clausura cuya propuesta no podía ser más atractiva, pues incluía un estreno absoluto de Hugo Gómez-Chao, otro en España de Iannis Xenakis y dos en Galicia, los de las obras de Ramón Lezkano y Alberto Posadas. A tales nombres se sumaban, como garantía de bien hacer, los de sus intérpretes: Vertixe Sonora y Nacho de Paz.

Erlantz (2015) fue un encargo a Ramón Lezkano de la Siemens Foundation que se estrenaría en Madrid en 2015. Y el propio autor habla de lo que hay en ella de su propia fascinación por Ravel, por su música y por el personaje encerrado en su cápsula mientras le atacaba la enfermedad, quizá eso que hoy llamamos alzheimer. El oyente sabedor de ese dato, que fue explicitado en la presentación que de cada obra hizo la actriz Chus Álvarez, indaga en esas posibles presencias ravelianas —“filamentos” los llamaba el autor en una entrevista— y cree escuchar una sombra de La valse, un guiño de los conciertos para piano y orquesta, este acorde ligero o aquella frase evocadora. Pero se siente también seducido por eso que en Lazcano podemos muy bien llamar estilo, por su finura expresiva, por la sutileza en el uso de recursos sonoros siempre con sentido, por ese tránsito entre lo fugaz y lo asible que también la obra posee.

Treinta y cinco años nada menos ha tardado en estrenarse en España Jalons de Iannis Xenakis, una obra que se dio por vez primera en el mismo concierto del Ensemble Intercontemporaine de Pierre Boulez en el que se hacía lo propio con Petites esquisses d’oiseaux de Olivier Messiaen. Naturalmente están ahí el clamor, el ritmo, la cierta ferocidad que el autor reclamaba de su música ya en escritos tempranos, un impulso remansado a veces que lleva al oyente a una suerte de necesaria atención continua si no quiere que la mera sensación lo arrastre.

De Alberto Posadas escuchamos sus Tres pinturas imaginarias, de 2014 y referidas cada una de ellas a los rasgos de estilo de Leonardo, Mondrian y Wols. Como Lazkano, Posadas es uno de nuestros compositores mayores y su obra lo demuestra sobradamente. Aquí con el pretexto de la pintura pero a través de la trasposición sonora de su técnica. Imaginamos fácilmente la trasposición sonora del sfumato, perfectamente explicada en la primera de las piezas. Más compleja resulta la relación entre título y contenido en las Variaciones perforadas sobre un tema de Mondrian, que significan también en el conjunto la apertura a un mayor vuelo, más luminoso, más anguloso en su propuesta sonora, incluidas las evocaciones stravinskianas o, hilando fino, como hace José Luis Besada refiriéndose a la pieza, de Antheil o Honneger. Tachisme cierra el ciclo con un discurso abrupto, amenazante, de un poderío casi físico. Extraordinaria la cadenza del fagot y cómo le sigue un contrapunto casi feroz por parte del resto del orgánico.

Agón de Hugo Gómez-Chao es un concentradísimo ejercicio de dominio de la materia sonora y su puesta en práctica que, curiosamente, o quizá sea impresión no muy exacta de este crítico, no necesita de mayores explicaciones —me refiero al comentario inicial sobre la misma. El título es suficiente y la música habla por sí sola, no creo que evoque demasiado esa sensación de presagio, de espera o de inquietud, por más que haya en la obra un punto de eso que calificamos de nocturnal. El crescendo que sigue a ese episodio concreto está magníficamente resuelto aunque, como me ha sucedido en otras obras de Gómez-Paz, todo concluya demasiado pronto.

Gran música, pues, servida con la excelencia que pide su factura. Vertixe Sonora es un ensemble de calidad aquilatada, individual y colectivamente. Y Nacho de Paz —que tiene grabada con el Klangforum Wien la obra de Posadas— no sólo un experto en la materia, dominador de las músicas de hoy y su traducción, sino, ni más ni menos, un magnífico director de orquesta. Es difícil pensar en mejores versiones y el público, que ocupaba todo lo ocupable del Teatro Colón, lo agradeció con creces. Estaban presentes Lazkano y Gómez-Chao y De Paz dirigió a las partituras los aplausos tras recibir los suyos en las obras de Xenakis y Posadas. Un gran concierto de música de hoy y seguramente de mañana.